viernes, 24 de julio de 2026

REVOLTES DE LA TERRA con la Tierra que se subleva, a pesar de los zarpazos de represión

 


 

 

Cada vez somos más las personas que nos rebelamos contra el abismo que quieren imponernos y sus falsas soluciones para mantener el mismo sistema patriarcal, capitalista y colonial que nos ha abocado a la actual crisis económica, social y ecológica.

Nos organizamos tomando como referencia la articulación histórica de luchas colectivas que, aquí y en todas partes, han confrontado y confrontan las raíces, los impactos y las consecuencias del mal entendido “progreso del norte global”.

Actuamos para recuperar el futuro, imaginamos la convivencia y el trabajo conjunto de diferentes culturas y cosmovisiones, y nos solidarizamos por donde la resistencia a la devastación capitalista germina, brota y se expande.

Nos reforzamos para enfrentar la complejidad del momento actual, rompemos con la frustración de la falta de futuro, y sembramos la confianza en un presente que queremos nuestro.

Somos la tierra que se subleva. La que se defiende, transforma y celebra para reapropiarse del presente y construir nuevos horizontes de vida plena.

Queremos terminar con la destrucción sistemática de la vida, con las industrias ecocidas y la artificialización de la tierra. No nos conformamos con hacer cumplir sus leyes, apostamos por cambiar la cultura que las legitima y articular, así, nuevas formas de lucha. Abordamos el conflicto jugando con la composición de diferentes estrategias y prácticas de lucha desde el compañerismo.

Trabajamos con y para la diversidad de colectivos y personas organizadas en todo el territorio con el principio común de la defensa de la vida y de los medios para sostenerla.

(Traducción mecánica del Manifiesto inicial de Revoltes de la Terra)



El pasado abril una persona amiga de toda confianza fue invitada a tomar parte de una de las mesas de debate que iban a tener lugar en la Segunda Germinación de Revoltes de la Terra. Esta persona amiga estuvo allí y nos contó cosas muy interesantes de esta “articulación o marco de trabajo” (luego entraremos a esos términos) surgida en 2025 en los Països Catalans, y de lo relativo a esa Segunda Germinación. Como nos decía esta misma persona amiga (y estamos muy de acuerdo con ella), « Desde luego, ser capaces de montar una infraestructura y una logística , de acampada, lavabos, cocina, suministro de agua y alimentos, etc. para tres mil personas, no es algo que sale de la nada; hay una labor de coordinación entre colectivos y comunicación permanente que denota una generosidad y creatividad colectiva que es, en mi opinión, el punto fuerte de la movida». No obstante, nuestras dudas eran si, además de la demostrada capacidad de organización de las Germinaciones (la de 2025 había tenido características parecidas en ese sentido), los grupos y personas que lo hacían posible tenían una realidad de trabajo mantenida durante el resto del año. Por otro lado, si era organización popular o había algún tipo de fuerza política impulsando o sosteniendo la iniciativa. Y, finalmente, qué tipo de personas componían el perfil mayoritario entre las asistentes. Las respuestas de nuestra amiga de la que, insistimos, nos fiamos totalmente, fueron:

La composición personal de la acampada es, como decía un amigo, de gente “ilustrada” (joven y precaria, pero no precisamente la más desfavorecida socialmente), pero también hubo participación de representantes de comunidades indígenas latinoamericanas y exiliadas y refugiadas aquí.

Sí que había gente mayor pero era una minoría, al menos en lo que aprecié el domingo; lo que predominaba era la franja 30/40. Es la generación que tiene una experiencia adquirida y que explica su capacidad de hacer. En cualquier caso, no era un acontecimiento como los que desgraciadamente acostumbran a hacerse en la ciudad, donde todo es simbólico festivo y la media de edad es de geriátrico.

Te preguntas dónde está aquella gente el resto del año. Pues, en las y los que conozco no paran; están preparando esos encuentros y sobre todo interviniendo en la escala local, consolidando acciones y relaciones. Hay un tejido difuso de pequeños núcleos urbanos y neorrurales; es un trabajo discreto pero que, en mi opinión, explica el éxito de estas convocatorias, incluidas las más amplias de las ciudades.

Aunque pueda haber aparatos políticos con las intenciones recuperadoras de siempre detrás de estas iniciativas (la CUP o lo que quede de ella), la propia dinámica del movimiento, el espíritu que alienta y su manera de hacer colaborativa difusa, hace difícil su instrumentalización en la política institucional; otra cosa es que, como viene siendo habitual de la izquierda redentora del capital, lo saboteen si no ven rentabilidad política para sus aparatos de representación.


Posteriormente, hemos conocido también la detención (de la que poco ha llegado a los medios vascos) de algunas de las personas que tomaron parte en alguna de las acciones directas que tuvieron lugar durante el desarrollo de esa Segunda Germinacion, y que son acusadas, entre otros cargos, de pertenencia a grupo criminal. Todo un indicativo.


Así que, por todo lo ya comentado, nos ha parecido tan necesario como interesante pararnos a conocer esta iniciativa, recogiendo tanto sus rasgos más definitorios como alguna de las controversias que su nacimiento ha generado en algún ámbito concreto del movimiento libertario.


Nota: como la mayoría de los textos están en catalán, vamos a intentar ofrecer tanto los enlaces a los textos originales, como la traducción mecánica de los mismos.




Aparición de Revoltes de la Terra y textos definitorios iniciales


La primera referencia aceptable en castellano de la aparición de Revoltes de la Terra la hemos encontrado en esta traducción al castellano realizada por El Salto sobre una noticia publicada originalmente en catalán en La Directa (10-02-2025):

Nace el movimiento Revoltes de la Terra para impulsar grandes movilizaciones ecologistas

Cincuenta organizaciones en defensa del territorio de los Països Catalans participaron en el acto de presentación de la nueva confluencia de luchas para hacer frente al colapso ecosocial. El encuentro tuvo lugar el 25 de enero en el centro social La Llavor del Prat de Llobregat.


A partir de ahí, en busca de los textos que nos puedan orientar en la caracterización de Revoltes de la Terra, hemos acudido a su propia página web. Ahí, para empezar, hemos fijado nuestra vista en el Manifiesto inicial, del que hemos encontrado una traducción en indymedia, que por su importancia y no demasiada extensión, reproducimos a continuación (excluidos los párrafos que ya hemos ofrecido en la entradilla inicial):

viernes, 10 de julio de 2026

Otra de tretas del periodista sensacionalista D.G. para generar alarma social ante el delito con datos con trampa y sin contexto

 


 Foto tomada de: https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR7SbUuotIM8bXd6ByG4nXM4I8iMKS8spisZjz6V_SgJw&s=10

 

 

El Mass Media y la delincuencia: ¿Medios de información o desinformación?

(…) Pero, ¿para qué pueden buscar los medios informativos moldear, sugestionar e influir en la opinión pública? La respuesta a esta cuestión es clara y sencilla, pero para entenderla, primero debemos sentar en el banquillo a los mayores beneficiados e interesados en este fenómeno: los partidos políticos.

Estos, empleando su influencia sobre los medios de comunicación de forma claramente conveniente, construyen en la sociedad una imagen distorsionada de la delincuencia, del delincuente y de la Justicia española. Con ello, se puede explicar de forma empírica y contrastada por qué en España, pese a que gozamos de una de las estadísticas de delincuencia más bajas y envidiables de toda Europa, poseemos, por contraposición, una de las tasas más altas de población penitenciaria. Frente a bajas estadísticas delincuenciales en nuestro país, España posee uno de los sistemas más retributivos y altamente penalizados de Europa, con condenas de prisión desorbitadamente prolongadas, las cuales consiguen una superpoblación carcelaria.

(…) Por ello, desde la comunidad criminológica insistimos en que el tratamiento del fenómeno delictivo sea tratado por expertos en delincuencia y criminalidad, dejando de lado el tan desfasado intrusismo profesional en los medios de comunicación, en los programas televisivos y en la prensa rosa; abandonando así la reducción de la Criminología y sus contribuciones al mero parloteo sensacionalista y populista, las especulaciones sin fundamento y sin rigor científico, y sobre todo, el ensalzamiento de una visión delictiva y una solución a ésta plenamente alejadas de la realidad.

(Artículo escrito por Raquel García, criminóloga y miembro del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid)



Dedicamos una nueva entrada de este blog a seguir analizando y desnudando las tretas que utiliza el periodista sensacionalista de El Correo Araba para generar alarma social ante el delito en Gasteiz, cuando la tasa de delito en la ciudad está por debajo de Donostia y Bilbo, y bastante por debajo de la media española. No agotamos con estas líneas esa tarea de cuestionar con datos la realidad paralela que nos presenta D.G.. Y dejamos también para próximas entradas cuestiones tan sugerentes como las que recoge Raquel García en el texto que utilizamos como entradilla, y al que ya hemos hecho alguna referencia en ocasiones anteriores: el papel y los intereses de los partidos políticos en esta criminalización mediática. Creemos no obstante que con las tres vías que hoy ofrecemos hay datos y pistas como para que, quien no quiera ponerse la venda que le ofrece D.G. para observar la realidad, pueda tener herramientas para deshacer esa venda. Esa al menos es la intención de estas líneas.





Utiliza datos sin depurar, a sabiendas


D.G. lleva más de 13 años en la sección de asuntos judiciales y policiales de El Correo, por ello sabe perfectamente cuál es la fuente que ofrece los datos de infracciones penales realmente depurados: el Balance Trimestral de Criminalidad del Ministerio del Interior, que, en el caso de Gasteiz, recoge y depura los datos de criminalidad de la Ertzaintza, la Policía Local, la Policía Nacional y la Guardia Civil.


Decimos que depura, porque en no pocas ocasiones una misma infracción penal es recogida por más de un cuerpo policial, por haber tenido noticia o haber intervenido más de uno de ellos, pero el hecho delictivo es uno. Por eso se deben depurar. Y es lo que hace le Ministerio del Interior. Por eso, los datos de criminalidad que ofrece el Ministerio del Interior, aunque nutrido con las aportaciones de más cuerpos policiales, son inferiores a los que ofrece la Ertzaintza en sus Infracciones penales conocidas por la Euskal Polizia, donde aparecen los datos de la propia Ertzaintza y la Policía Local, pero sin depurar.


D.G. lo sabe, pero, como ya hemos denunciado en este blog varias veces, como los datos no depurados le son mucho más útiles para la creación de alarma social, él insiste en utilizar en numerosas ocasiones los datos de la Ertzaintza. El último caso lo hemos visto el pasado 1 de junio. En el cuerpo de una ¿información? D.G. introducía el dato de que cada día se denuncian en Gasteiz 20 hurtos. Esto se corresponde con los datos que da la Ertzaintza sobre hurtos en las infracciones penales del primer trimestre de 2026, que cifra los hurtos registrados por ambos cuerpos en 1.807, que divididos por los 90 días del trimestre dan una media diaria de 20 hurtos. Pero cuando esos datos se depuran por el Ministerio del Interior y se incorporan al Balance Trimestral de Criminalidad correspondiente al primer trimestres de 2026 (ver página 484 del informe) los hurtos en Gasteiz en el primer trimestre de 2026 han sido muchos menos, en concreto 1.042, habiendo además descendido un -6,9% con respecto a los 1.119 del primer trimestre de 2025. Por lo tanto, no son 20 hurtos al día, sino casi la mitad, 11,6. Pero, claro, estos datos no sirven para crear tanta alarma social.



Los datos que no nos cuenta D.G. y que mostrarían una realidad muy distinta


En la misma línea de lo anterior, hay otro funcionamiento típico en las noticias sobre datos y delincuencia en las ¿informaciones? de D.G.: si las estadísticas recogen datos que demuestran una reducción de la criminalidad en general, y de los datos con mayor impacto social en concreto, D.G. no lo recoge. Es otra forma de desinformar.


Porque, por ejemplo, siguiendo con los datos del Balance Trimestral de Criminalidad correspondiente al primer trimestres de 2026, vemos que en ese primer trimestre la criminalidad convencional (es decir, la que no tiene en cuenta los ciberdelitos), ha disminuido un -2%, porque no solo han disminuido las infracciones penales relacionadas con los hurtos (el ya comentado -6,9%), sino también las relacionadas con el tráfico de drogas (-9,1%) las sustracciones de vehículos (-5,9%); los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (-22,8%) y, sobre todo, los delitos contra la libertad sexual (-30,6%). Aunque, para no hacer la misma lectura tramposa que la suya, hay que reseñar que sí han aumentado los robos con violencia e intimidación, pasando de 49 a 61 en todo el trimestre, y, sobre todo, los delitos de lesiones y riña tumultuaria, pasando de 38 a 65. Estos dos últimos sí han aumentado, pero el resto, así como el conjunto de la criminalidad convencional ha disminuido. Y D.G., que lo sabe, porque utiliza esta fuente, no nos lo cuenta.