Cada vez somos más las personas que nos rebelamos contra el abismo que quieren imponernos y sus falsas soluciones para mantener el mismo sistema patriarcal, capitalista y colonial que nos ha abocado a la actual crisis económica, social y ecológica.
Nos organizamos tomando como referencia la articulación histórica de luchas colectivas que, aquí y en todas partes, han confrontado y confrontan las raíces, los impactos y las consecuencias del mal entendido “progreso del norte global”.
Actuamos para recuperar el futuro, imaginamos la convivencia y el trabajo conjunto de diferentes culturas y cosmovisiones, y nos solidarizamos por donde la resistencia a la devastación capitalista germina, brota y se expande.
Nos reforzamos para enfrentar la complejidad del momento actual, rompemos con la frustración de la falta de futuro, y sembramos la confianza en un presente que queremos nuestro.
Somos la tierra que se subleva. La que se defiende, transforma y celebra para reapropiarse del presente y construir nuevos horizontes de vida plena.
Queremos terminar con la destrucción sistemática de la vida, con las industrias ecocidas y la artificialización de la tierra. No nos conformamos con hacer cumplir sus leyes, apostamos por cambiar la cultura que las legitima y articular, así, nuevas formas de lucha. Abordamos el conflicto jugando con la composición de diferentes estrategias y prácticas de lucha desde el compañerismo.
Trabajamos con y para la diversidad de colectivos y personas organizadas en todo el territorio con el principio común de la defensa de la vida y de los medios para sostenerla.
(Traducción mecánica del Manifiesto inicial de Revoltes de la Terra)
El pasado abril una persona amiga de toda confianza fue invitada a tomar parte de una de las mesas de debate que iban a tener lugar en la Segunda Germinación de Revoltes de la Terra. Esta persona amiga estuvo allí y nos contó cosas muy interesantes de esta “articulación o marco de trabajo” (luego entraremos a esos términos) surgida en 2025 en los Països Catalans, y de lo relativo a esa Segunda Germinación. Como nos decía esta misma persona amiga (y estamos muy de acuerdo con ella), « Desde luego, ser capaces de montar una infraestructura y una logística , de acampada, lavabos, cocina, suministro de agua y alimentos, etc. para tres mil personas, no es algo que sale de la nada; hay una labor de coordinación entre colectivos y comunicación permanente que denota una generosidad y creatividad colectiva que es, en mi opinión, el punto fuerte de la movida». No obstante, nuestras dudas eran si, además de la demostrada capacidad de organización de las Germinaciones (la de 2025 había tenido características parecidas en ese sentido), los grupos y personas que lo hacían posible tenían una realidad de trabajo mantenida durante el resto del año. Por otro lado, si era organización popular o había algún tipo de fuerza política impulsando o sosteniendo la iniciativa. Y, finalmente, qué tipo de personas componían el perfil mayoritario entre las asistentes. Las respuestas de nuestra amiga de la que, insistimos, nos fiamos totalmente, fueron:
La composición personal de la acampada es, como decía un amigo, de gente “ilustrada” (joven y precaria, pero no precisamente la más desfavorecida socialmente), pero también hubo participación de representantes de comunidades indígenas latinoamericanas y exiliadas y refugiadas aquí.
Sí que había gente mayor pero era una minoría, al menos en lo que aprecié el domingo; lo que predominaba era la franja 30/40. Es la generación que tiene una experiencia adquirida y que explica su capacidad de hacer. En cualquier caso, no era un acontecimiento como los que desgraciadamente acostumbran a hacerse en la ciudad, donde todo es simbólico festivo y la media de edad es de geriátrico.
Te preguntas dónde está aquella gente el resto del año. Pues, en las y los que conozco no paran; están preparando esos encuentros y sobre todo interviniendo en la escala local, consolidando acciones y relaciones. Hay un tejido difuso de pequeños núcleos urbanos y neorrurales; es un trabajo discreto pero que, en mi opinión, explica el éxito de estas convocatorias, incluidas las más amplias de las ciudades.
Aunque pueda haber aparatos políticos con las intenciones recuperadoras de siempre detrás de estas iniciativas (la CUP o lo que quede de ella), la propia dinámica del movimiento, el espíritu que alienta y su manera de hacer colaborativa difusa, hace difícil su instrumentalización en la política institucional; otra cosa es que, como viene siendo habitual de la izquierda redentora del capital, lo saboteen si no ven rentabilidad política para sus aparatos de representación.
Posteriormente, hemos conocido también la detención (de la que poco ha llegado a los medios vascos) de algunas de las personas que tomaron parte en alguna de las acciones directas que tuvieron lugar durante el desarrollo de esa Segunda Germinacion, y que son acusadas, entre otros cargos, de pertenencia a grupo criminal. Todo un indicativo.
Así que, por todo lo ya comentado, nos ha parecido tan necesario como interesante pararnos a conocer esta iniciativa, recogiendo tanto sus rasgos más definitorios como alguna de las controversias que su nacimiento ha generado en algún ámbito concreto del movimiento libertario.
Nota: como la mayoría de los textos están en catalán, vamos a intentar ofrecer tanto los enlaces a los textos originales, como la traducción mecánica de los mismos.
Aparición de Revoltes de la Terra y textos definitorios iniciales
La primera referencia aceptable en castellano de la aparición de Revoltes de la Terra la hemos encontrado en esta traducción al castellano realizada por El Salto sobre una noticia publicada originalmente en catalán en La Directa (10-02-2025):
Nace el movimiento Revoltes de la Terra para impulsar grandes movilizaciones ecologistas
Cincuenta organizaciones en defensa del territorio de los Països Catalans participaron en el acto de presentación de la nueva confluencia de luchas para hacer frente al colapso ecosocial. El encuentro tuvo lugar el 25 de enero en el centro social La Llavor del Prat de Llobregat.
A partir de ahí, en busca de los textos que nos puedan orientar en la caracterización de Revoltes de la Terra, hemos acudido a su propia página web. Ahí, para empezar, hemos fijado nuestra vista en el Manifiesto inicial, del que hemos encontrado una traducción en indymedia, que por su importancia y no demasiada extensión, reproducimos a continuación (excluidos los párrafos que ya hemos ofrecido en la entradilla inicial):





