viernes, 7 de agosto de 2026

Revisión (auto)crítica de la horizontalidad y trasmisión intergeneracional (I)

 


 Imagen tomada de : https://i0.wp.com/redlatinasinfronteras.files.wordpress.com/2022/05/asambleas-populares-2022-byn.jpg

 

 

(…) De este modo, en el marco de este balance, extraemos una serie de aprendizajes: uno de ellos, gira en torno a la necesidad de reconocer lo naturalizado de las “viejas” prácticas políticas en nuestras formas de relación en los procesos colectivos, por más que se desee o diga lo contrario. En ese sentido, resulta importante hacer visibles estas dinámicas, de manera abierta y colectiva para transitar a ese otro mundo que queremos. Y de modo particular, alentar cambios en términos tridimensionales: a nivel interno e individual, colectivo y externo.

Otro aprendizaje, aunado a lo anterior, es que la falta de reconocimiento de estos aspectos está relacionada con una indisposición a llevar a cabo revisiones críticas de nosotrxs mismxs. Pero, también a la falta de mecanismos para reconocer abiertamente las diferencias y desigualdades de clase, de capital cultural, de género, de raza, entre muchas otras.

Ciertamente, la horizontalidad encubrió las jerarquías y desigualdades del hacer colectivo. Solo algunas de ellas se pudieron problematizar, pero no se pudo ir más allá y avanzar en la elaboración de una lectura crítica más amplia de las relaciones de poder, necesaria en JRA y otros espacios autónomos. En particular, se hace necesario asumir el peso de los liderazgos en la toma de decisiones y cómo esto genera inequidades políticas, aun cuando se ponen en juego métodos para tomar decisiones por consenso.

En este sentido, cobra importancia pensar qué tanto el consenso garantiza en sí mismo una decisión democrática.

(Del texto de Mina Lorena Navarro y Carlos Federico Piñeiro El mundo que teníamos y el mundo que queríamos. Claves para pensar la experiencia de Jóvenes en Resistencia Alternativa (JRA) y su apuesta de horizontalidad y autonomía urbana)



Quienes hayáis seguido con alguna frecuencia las entradas de este Iraultzak Lagunduz, habréis podido comprobar que (siempre desde la perspectiva de cómo acompañar o ayudar a esas irualtzak) dos de las cuestiones que más preocupan o interesan a la persona que escribe los textos que se cuelgan son, por un lado, la trasmisión intergeneracional y, por otro, la revisión crítica de las principales herramientas que tiene el movimiento popular, para no dejar que se oxiden o desajusten por el paso del tiempo, o porque aparezcan nuevas herramientas que recomienden sustituir a las anteriores.

Teniendo lo anterior en cuenta, podéis imaginaros la felicidad que nos supuso encontrar un texto como el reseñado en la entradilla, El mundo que teníamos y el mundo que queríamos. Claves para pensar la experiencia de Jóvenes en Resistencia Alternativa (JRA) y su apuesta de horizontalidad y autonomía urbana, que aborda estas dos cuestiones. Y, además, una de las personas que lo escribe, Mina Lorena Navarro, es una de las encantadoras locas entramadas de Horizontes Comunitarios (Lucía Linsalata y Raquel Gutiérrez) de las que tanto aprendemos (a finales del año pasado han publicado un nuevo libro, Apostar por lo Común en un mundo dañado) y a las que venimos siguiendo y difundiendo sus textos desde los tiempos de nuestro anterior blog kutxikotxokotxikitxutik.

Hoy no vamos a centrarnos en el magnífico ejemplo de trasmisión generacional que supone el texto de Mina Lorena y Carlos Federico (aunque lo recomendamos vivamente, tanto para conocer la más que interesante historia de Jóvenes en Resistencia Alternativa JRA, como para ver que la trasmisión generacional se puede llevar a cabo en un texto no demasiado amplio), pero sí vamos a detenernos en la otra temática que aborda, la de la revisión crítica de la horizontalidad, hecha, además, desde el testimonio propio y concreto de Mina Lorena y Carlos Federico en la JRA. Añadiremos también otras reflexiones sobre la horizontalidad de otros textos de Mina Lorena.

Como ello va a suponer ya una entrada extensa, vamos a dejar para una segunda parte una serie de referencias a otro texto recientemente republicado (y que no conocíamos con anterioridad) por un grupo de mujeres antimilitaristas, Mujeres de Negro, quienes, desde su experiencia concreta, han reflexionado y plasmado en el texto La horizontalidad como una de las señas de identidad de Mujeres de Negro contra la guerra, desde su apuesta evidente por la horizontalidad, muchas de las cuestiones problemáticas que plantea

Finalmente, y en esa misma segunda parte, procurando dar un paso más, vamos a intentar acompañar esas revisiones crítica desde la aportación de nuestra propia experiencia (eso es parte de la trasmisión generacional que pretendemos impulsar), la de alguien, en este caso quien esto escribe, que en su actividad militante en variados colectivos de los que apostaban o apuestan por la horizontalidad, reconoce abiertamente haber contado con no pocos de esos llamados privilegios que cuestionan las voces críticas con la horizontalidad. Aunque mi lectura de las causas y razones no coincida del todo con esas voces críticas. A ver si conseguimos hacer un texto que pueda ayudar a futuras reflexiones intergeneracionales sobre la horizontalidad.



La Horizontalidad siempre a debate (afortunadamente)


La horizontalidad, como método de organización de los movimientos populares asamblearios, al menos en nuestro contexto geográfico político, Euskal Herria, ha sido una de sus características más representativas desde hace al menos 4 décadas. Pero fuera de ese marco inmediato, no pocas de las revueltas populares que se dieron en torno a la toma de plazas en diferentes partes del mundo, también hacían de la horizontalidad una de sus señas de identidad. En ocasiones hasta el extremo de convertir la horizontalidad en un fin en sí mismo, cayendo en una especie de postulado al que podríamos denominar Horizontalismo. Ese horizontalismo ha sido abiertamente criticado desde fuentes anarquistas, tal y como recoge este párrafo del texto de Mark Bray titulado Horizontalismo: Anarquismo, Poder y Estado:

(…) es evidente que aunque el anarquismo es inherentemente horizontal, el horizontalismo histórico de los últimos años es una entidad fluida que ocasionalmente promueve valores e ideas que están en desacuerdo con el anarquismo como resultado de su ideología minimalista y «anti-ideológica». Aunque algunos anarquistas y otros han caracterizado al anarquismo como «anti-ideológico» también, la historia del movimiento muestra que la mayoría de sus militantes y teóricos lo han visto como una doctrina sólida, aunque flexible, anclada en un conjunto de principios anti-autoritarios. Esto contrasta fuertemente con la tendencia posmoderna predominante de los defensores del horizontalismo, que lo ven como un conjunto maleable de prácticas desconectadas de cualquier centro político específico. Este enfoque «anti-ideológico» en la forma sobre el contenido, es decir, su énfasis en cómo se toman las decisiones sobre lo que se decide, ha creado tensiones significativas en el contexto del horizontalismo popular más o menos espontáneo para los anarquistas que apoyan la organización de masas y esperan las aperturas políticas proporcionadas por tales movimientos. Dado que el horizontalismo intenta divorciarse de la ideología, sus estructuras y prácticas son susceptibles de resignificarse en direcciones decididamente no horizontales, como la participación en el gobierno representativo.


Ese mismo debate se recogía ya hace algunos años en Argentina, donde no pocos de los movimientos populares surgidos con la revueltas populares, piquetes, caceroladas, tomas de empresas y demás iniciativa surgida al calor del ¡Que se vayan todos!, habían encontrado en la horizontalidad la manera más adecuada para organizarse. Veamos por ejemplo lo que se planteaba en el conocido programa de radio Después de la deriva al analizar la cuestión ¿Horizontalidad u horizontalismo?:

viernes, 24 de julio de 2026

REVOLTES DE LA TERRA con la Tierra que se subleva, a pesar de los zarpazos de represión

 


 

 

Cada vez somos más las personas que nos rebelamos contra el abismo que quieren imponernos y sus falsas soluciones para mantener el mismo sistema patriarcal, capitalista y colonial que nos ha abocado a la actual crisis económica, social y ecológica.

Nos organizamos tomando como referencia la articulación histórica de luchas colectivas que, aquí y en todas partes, han confrontado y confrontan las raíces, los impactos y las consecuencias del mal entendido “progreso del norte global”.

Actuamos para recuperar el futuro, imaginamos la convivencia y el trabajo conjunto de diferentes culturas y cosmovisiones, y nos solidarizamos por donde la resistencia a la devastación capitalista germina, brota y se expande.

Nos reforzamos para enfrentar la complejidad del momento actual, rompemos con la frustración de la falta de futuro, y sembramos la confianza en un presente que queremos nuestro.

Somos la tierra que se subleva. La que se defiende, transforma y celebra para reapropiarse del presente y construir nuevos horizontes de vida plena.

Queremos terminar con la destrucción sistemática de la vida, con las industrias ecocidas y la artificialización de la tierra. No nos conformamos con hacer cumplir sus leyes, apostamos por cambiar la cultura que las legitima y articular, así, nuevas formas de lucha. Abordamos el conflicto jugando con la composición de diferentes estrategias y prácticas de lucha desde el compañerismo.

Trabajamos con y para la diversidad de colectivos y personas organizadas en todo el territorio con el principio común de la defensa de la vida y de los medios para sostenerla.

(Traducción mecánica del Manifiesto inicial de Revoltes de la Terra)



El pasado abril una persona amiga de toda confianza fue invitada a tomar parte de una de las mesas de debate que iban a tener lugar en la Segunda Germinación de Revoltes de la Terra. Esta persona amiga estuvo allí y nos contó cosas muy interesantes de esta “articulación o marco de trabajo” (luego entraremos a esos términos) surgida en 2025 en los Països Catalans, y de lo relativo a esa Segunda Germinación. Como nos decía esta misma persona amiga (y estamos muy de acuerdo con ella), « Desde luego, ser capaces de montar una infraestructura y una logística , de acampada, lavabos, cocina, suministro de agua y alimentos, etc. para tres mil personas, no es algo que sale de la nada; hay una labor de coordinación entre colectivos y comunicación permanente que denota una generosidad y creatividad colectiva que es, en mi opinión, el punto fuerte de la movida». No obstante, nuestras dudas eran si, además de la demostrada capacidad de organización de las Germinaciones (la de 2025 había tenido características parecidas en ese sentido), los grupos y personas que lo hacían posible tenían una realidad de trabajo mantenida durante el resto del año. Por otro lado, si era organización popular o había algún tipo de fuerza política impulsando o sosteniendo la iniciativa. Y, finalmente, qué tipo de personas componían el perfil mayoritario entre las asistentes. Las respuestas de nuestra amiga de la que, insistimos, nos fiamos totalmente, fueron:

La composición personal de la acampada es, como decía un amigo, de gente “ilustrada” (joven y precaria, pero no precisamente la más desfavorecida socialmente), pero también hubo participación de representantes de comunidades indígenas latinoamericanas y exiliadas y refugiadas aquí.

Sí que había gente mayor pero era una minoría, al menos en lo que aprecié el domingo; lo que predominaba era la franja 30/40. Es la generación que tiene una experiencia adquirida y que explica su capacidad de hacer. En cualquier caso, no era un acontecimiento como los que desgraciadamente acostumbran a hacerse en la ciudad, donde todo es simbólico festivo y la media de edad es de geriátrico.

Te preguntas dónde está aquella gente el resto del año. Pues, en las y los que conozco no paran; están preparando esos encuentros y sobre todo interviniendo en la escala local, consolidando acciones y relaciones. Hay un tejido difuso de pequeños núcleos urbanos y neorrurales; es un trabajo discreto pero que, en mi opinión, explica el éxito de estas convocatorias, incluidas las más amplias de las ciudades.

Aunque pueda haber aparatos políticos con las intenciones recuperadoras de siempre detrás de estas iniciativas (la CUP o lo que quede de ella), la propia dinámica del movimiento, el espíritu que alienta y su manera de hacer colaborativa difusa, hace difícil su instrumentalización en la política institucional; otra cosa es que, como viene siendo habitual de la izquierda redentora del capital, lo saboteen si no ven rentabilidad política para sus aparatos de representación.


Posteriormente, hemos conocido también la detención (de la que poco ha llegado a los medios vascos) de algunas de las personas que tomaron parte en alguna de las acciones directas que tuvieron lugar durante el desarrollo de esa Segunda Germinacion, y que son acusadas, entre otros cargos, de pertenencia a grupo criminal. Todo un indicativo.


Así que, por todo lo ya comentado, nos ha parecido tan necesario como interesante pararnos a conocer esta iniciativa, recogiendo tanto sus rasgos más definitorios como alguna de las controversias que su nacimiento ha generado en algún ámbito concreto del movimiento libertario.


Nota: como la mayoría de los textos están en catalán, vamos a intentar ofrecer tanto los enlaces a los textos originales, como la traducción mecánica de los mismos.




Aparición de Revoltes de la Terra y textos definitorios iniciales


La primera referencia aceptable en castellano de la aparición de Revoltes de la Terra la hemos encontrado en esta traducción al castellano realizada por El Salto sobre una noticia publicada originalmente en catalán en La Directa (10-02-2025):

Nace el movimiento Revoltes de la Terra para impulsar grandes movilizaciones ecologistas

Cincuenta organizaciones en defensa del territorio de los Països Catalans participaron en el acto de presentación de la nueva confluencia de luchas para hacer frente al colapso ecosocial. El encuentro tuvo lugar el 25 de enero en el centro social La Llavor del Prat de Llobregat.


A partir de ahí, en busca de los textos que nos puedan orientar en la caracterización de Revoltes de la Terra, hemos acudido a su propia página web. Ahí, para empezar, hemos fijado nuestra vista en el Manifiesto inicial, del que hemos encontrado una traducción en indymedia, que por su importancia y no demasiada extensión, reproducimos a continuación (excluidos los párrafos que ya hemos ofrecido en la entradilla inicial):

viernes, 10 de julio de 2026

Otra de tretas del periodista sensacionalista D.G. para generar alarma social ante el delito con datos con trampa y sin contexto

 


 Foto tomada de: https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcR7SbUuotIM8bXd6ByG4nXM4I8iMKS8spisZjz6V_SgJw&s=10

 

 

El Mass Media y la delincuencia: ¿Medios de información o desinformación?

(…) Pero, ¿para qué pueden buscar los medios informativos moldear, sugestionar e influir en la opinión pública? La respuesta a esta cuestión es clara y sencilla, pero para entenderla, primero debemos sentar en el banquillo a los mayores beneficiados e interesados en este fenómeno: los partidos políticos.

Estos, empleando su influencia sobre los medios de comunicación de forma claramente conveniente, construyen en la sociedad una imagen distorsionada de la delincuencia, del delincuente y de la Justicia española. Con ello, se puede explicar de forma empírica y contrastada por qué en España, pese a que gozamos de una de las estadísticas de delincuencia más bajas y envidiables de toda Europa, poseemos, por contraposición, una de las tasas más altas de población penitenciaria. Frente a bajas estadísticas delincuenciales en nuestro país, España posee uno de los sistemas más retributivos y altamente penalizados de Europa, con condenas de prisión desorbitadamente prolongadas, las cuales consiguen una superpoblación carcelaria.

(…) Por ello, desde la comunidad criminológica insistimos en que el tratamiento del fenómeno delictivo sea tratado por expertos en delincuencia y criminalidad, dejando de lado el tan desfasado intrusismo profesional en los medios de comunicación, en los programas televisivos y en la prensa rosa; abandonando así la reducción de la Criminología y sus contribuciones al mero parloteo sensacionalista y populista, las especulaciones sin fundamento y sin rigor científico, y sobre todo, el ensalzamiento de una visión delictiva y una solución a ésta plenamente alejadas de la realidad.

(Artículo escrito por Raquel García, criminóloga y miembro del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid)



Dedicamos una nueva entrada de este blog a seguir analizando y desnudando las tretas que utiliza el periodista sensacionalista de El Correo Araba para generar alarma social ante el delito en Gasteiz, cuando la tasa de delito en la ciudad está por debajo de Donostia y Bilbo, y bastante por debajo de la media española. No agotamos con estas líneas esa tarea de cuestionar con datos la realidad paralela que nos presenta D.G.. Y dejamos también para próximas entradas cuestiones tan sugerentes como las que recoge Raquel García en el texto que utilizamos como entradilla, y al que ya hemos hecho alguna referencia en ocasiones anteriores: el papel y los intereses de los partidos políticos en esta criminalización mediática. Creemos no obstante que con las tres vías que hoy ofrecemos hay datos y pistas como para que, quien no quiera ponerse la venda que le ofrece D.G. para observar la realidad, pueda tener herramientas para deshacer esa venda. Esa al menos es la intención de estas líneas.





Utiliza datos sin depurar, a sabiendas


D.G. lleva más de 13 años en la sección de asuntos judiciales y policiales de El Correo, por ello sabe perfectamente cuál es la fuente que ofrece los datos de infracciones penales realmente depurados: el Balance Trimestral de Criminalidad del Ministerio del Interior, que, en el caso de Gasteiz, recoge y depura los datos de criminalidad de la Ertzaintza, la Policía Local, la Policía Nacional y la Guardia Civil.


Decimos que depura, porque en no pocas ocasiones una misma infracción penal es recogida por más de un cuerpo policial, por haber tenido noticia o haber intervenido más de uno de ellos, pero el hecho delictivo es uno. Por eso se deben depurar. Y es lo que hace le Ministerio del Interior. Por eso, los datos de criminalidad que ofrece el Ministerio del Interior, aunque nutrido con las aportaciones de más cuerpos policiales, son inferiores a los que ofrece la Ertzaintza en sus Infracciones penales conocidas por la Euskal Polizia, donde aparecen los datos de la propia Ertzaintza y la Policía Local, pero sin depurar.


D.G. lo sabe, pero, como ya hemos denunciado en este blog varias veces, como los datos no depurados le son mucho más útiles para la creación de alarma social, él insiste en utilizar en numerosas ocasiones los datos de la Ertzaintza. El último caso lo hemos visto el pasado 1 de junio. En el cuerpo de una ¿información? D.G. introducía el dato de que cada día se denuncian en Gasteiz 20 hurtos. Esto se corresponde con los datos que da la Ertzaintza sobre hurtos en las infracciones penales del primer trimestre de 2026, que cifra los hurtos registrados por ambos cuerpos en 1.807, que divididos por los 90 días del trimestre dan una media diaria de 20 hurtos. Pero cuando esos datos se depuran por el Ministerio del Interior y se incorporan al Balance Trimestral de Criminalidad correspondiente al primer trimestres de 2026 (ver página 484 del informe) los hurtos en Gasteiz en el primer trimestre de 2026 han sido muchos menos, en concreto 1.042, habiendo además descendido un -6,9% con respecto a los 1.119 del primer trimestre de 2025. Por lo tanto, no son 20 hurtos al día, sino casi la mitad, 11,6. Pero, claro, estos datos no sirven para crear tanta alarma social.



Los datos que no nos cuenta D.G. y que mostrarían una realidad muy distinta


En la misma línea de lo anterior, hay otro funcionamiento típico en las noticias sobre datos y delincuencia en las ¿informaciones? de D.G.: si las estadísticas recogen datos que demuestran una reducción de la criminalidad en general, y de los datos con mayor impacto social en concreto, D.G. no lo recoge. Es otra forma de desinformar.


Porque, por ejemplo, siguiendo con los datos del Balance Trimestral de Criminalidad correspondiente al primer trimestres de 2026, vemos que en ese primer trimestre la criminalidad convencional (es decir, la que no tiene en cuenta los ciberdelitos), ha disminuido un -2%, porque no solo han disminuido las infracciones penales relacionadas con los hurtos (el ya comentado -6,9%), sino también las relacionadas con el tráfico de drogas (-9,1%) las sustracciones de vehículos (-5,9%); los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (-22,8%) y, sobre todo, los delitos contra la libertad sexual (-30,6%). Aunque, para no hacer la misma lectura tramposa que la suya, hay que reseñar que sí han aumentado los robos con violencia e intimidación, pasando de 49 a 61 en todo el trimestre, y, sobre todo, los delitos de lesiones y riña tumultuaria, pasando de 38 a 65. Estos dos últimos sí han aumentado, pero el resto, así como el conjunto de la criminalidad convencional ha disminuido. Y D.G., que lo sabe, porque utiliza esta fuente, no nos lo cuenta.

viernes, 26 de junio de 2026

La invasión policial inicia la desokupación. Quiénes y qué ganan. Conclusiones y reflexión final (URSSA III)

 

Argazkia: Zigor Olabarria / Argia

 

 


Parte III


La invasión policial inicia la desokupación. Quiénes y qué ganan. Conclusiones y reflexión final.



Si en las partes anteriores de este texto hemos podido comprobar cómo lo sucedido en Errekaleor y, sobre todo, en URSSA tiene relación directa con la aprobación del nuevo PGOU, y analizado el papel de Desokupa que Ayuntamiento y cuerpos policiales han (y están) realizado para beneficio de tres constructoras, en esta Parte III vamos a comprobar las falacias de los argumentos que públicamente se han defendido para apoyar la operación policial, constatando que en todo esto, lo que menos importa (si les importa algo) es la situación del más de un centenar de personas condenadas a sobrevivir como puedan. Se facilitan ayudas y trabajo sucio a los poderosos, y se criminaliza y estigmatiza a quienes no tienen ni techo bajo el que cobijarse. Terminaremos el texto recogiendo quiénes y qué ganan en todo esto, así como una reflexión árida, pero creemos que necesaria e inaplazable para los propios movimientos populares.





29) El 26 de mayo la alcaldesa dice que es la justicia la que tiene que ordenar el desalojo de las fábricas


Según sus palabras es “la justicia” la que tiene que tomar la decisión:

Vitoria-Gasteiz está pendiente del desalojo de los ocupas de Urssa, EGA y Fournier. La alcaldesa ha asegurado que están "a la espera de lo que diga la justicia" para poder expulsar de estas fábricas abandonadas al centenar de personas, la mayoría magrebíes, que viven allí. Maider Etxebarria ha asegurado que los próximos pasos dependen ahora de lo que diga la justicia.

(Gasteiz Hoy 26-05-2026)


30) Pero, al día siguiente, sin orden judicial, el operativo policial especial que pedía el PP invade URSSA, y hace de Desokupa para las constructoras


Si releemos el punto 17 de este texto (en la Parte II), veremos cómo a primeros de febrero el PP había propuesto llevar a cabo una operación conjunta entre Policía Local, Ertzaintza y Policía Nacional”, algo que, casualmente (ya sabéis qué pensamos de estas casualidades) ahora se llevaba a cabo. El dispositivo sorprendía incluso al ínclito periodista policial D.G, quien lo calificaba de fuerte dispositivo, sin precedentes en Vitoria”.


Creemos que no es maniqueo interpretar que la criminalización previa de los espacios okupados de Errekaleor y URSSA ha sido la maniobra que ha hecho posible llevar a cabo una invasión policial sin precedentes que, además, como vamos a ver, no se sustenta en las razones que se han esgrimido, aunque, sin duda, facilita mucho la labor de desalojo que tienen pendiente las dueñas de URSSA. Es otro paso más de los cuerpos policiales haciendo labores de Desokupa para la UTE de constructoras: metiendo presión, miedo y amenazas para que se vayan a las personas moradoras de URSSA que no pueden desalojar legalmente aún. No es simplemente una elucubración nuestra, sino de la propia policía que intervino en la invasión:

"El objetivo es que se marchen", según ha expresado un agente de Policía Local fuera de micrófono (…) Otra de las personas hablaba de una operación de "acoso y derribo"

(…) Y es que el desalojo está en manos de la justicia, y será una orden judicial la que determine, o no, la expulsión de los residentes en estas fábricas. De momento, tras marcharse los agentes, todos los residentes en estas fábricas han vuelto. Algunos lo han hecho con mucha tensión, y lamentando que esta actuación tenga lugar justo en el Día del Cordero, una festividad del calendario musulmán.

(…) Responsables de este operativo han recalcado que se trata de un dispositivo de prevención de robos con violencia. Pero que, ahora mismo, no existe ninguna orden de desalojo, por lo que solo han realizado identificaciones preventivas..

(Gasteiz Hoy, 27-05-2026)


La propia alcaldesa parece mantener una actitud muy parecida a la de Desokupa: vamos a asustarles a ver si aprenden que si no se van les vamos a seguir acosando:

domingo, 14 de junio de 2026

La aprobación del PGOU motor de explosión de los conflictos en URSSA y Errekaleor (Parte II)

 


 

 

Parte II

La aprobación del PGOU motor de explosión de los conflictos en URSSA y Errekaleor

 

 

Con toda la información previa vista en la Parte I, junto con la que vamos a ver ahora, posteriormente entenderemos mejor la cascada de acontecimientos que se desencadenan desde la aprobación del PGOU a finales de diciembre de 2025, y que van a conducir, desde nuestra lectura particular, tanto a lo sucedido en Errekaleor como a la ocupación policial de URSSA, pues creemos que ambos sucesos están relacionados: interesan, en este orden, a constructoras, instituciones y cuerpos policiales. Pero conviene antes volver momentáneamente a los meses previos a la aprobación del PGOU, pues nos van a aclarar algunas cuestiones.

 

 

 

10) Dudas que genera la compra de los terrenos por parte de la UTE de contratistas

 

Mientras la aprobación definitiva del PGOU, la que pondrá en marcha la operación, volvía a sufrir otro retraso, en el debate más o menos público en torno la fábrica se iban acumulando distintas opiniones sobre cuáles deberían ser los siguientes pasos por parte de los nuevos dueños en los terrenos de URSSA de Campo de los Palacios. Hay quienes, como veíamos al final de la parte I de este análisis, defendían que sólo tras la descontaminación se podría abordar la demolición. Pero también había quienes, como el arquitecto Gilen Txintxurreta, creían que la hipótesis más factible era que:

Los promotores, para ahorrarse problemas y mantenimiento, derriban la fábrica y descontaminan los suelos, con un elevado coste, para lo que tendrán que vender caras las casas que edificarán en Lakua2

(El Correo 29-06-2025)

 

Dudas también sobre la operación son las que planteaba EH Bildu en la Comisión de Modelo de Ciudad, Urbanismo y Vivienda del 23 de junio de 2025:

(…) Las últimas novedades que hemos conocido es que un grupo de empresas constructoras han comprado los terrenos de la antigua fábrica de URSSA, unos terrenos que, como ya hemos comentado, no van a poder ser destinados a la construcción de viviendas y que, además, previamente, deberán ser descontaminados, lo cual supondrá una importante inversión un importante gasto para quien pretenda hacer nada en ellos. Y precisamente teniendo en cuenta esos condicionantes nos llama la atención la compra por parte de unas empresas constructoras. Porque no van a poder construir viviendas en esos terrenos, que es precisamente a lo que se dedican, y encima van a tener que descontaminarlos antes de hacer nada. Y lo cierto es que el motivo por el que lo hayan comprado al final solo lo saben las empresas que lo han comprado, pero sí lo más lógico parece que sería que hayan adquirido esos terrenos para hacer una posible permuta con el Ayuntamiento con alguna otra parcela que éste tenga en el municipio, o para defender los intereses que estas empresas tengan en algunos de los muchos sectores de nuestra ciudad. Y por eso lo primero que le queremos preguntar en este turno, es saber si por parte del gobierno municipal ha habido algún tipo de contacto o reunión con estas empresas constructoras en relación a la compra de los terrenos de URSSA, si se ha hablado o se ha planteado la permuta de estos terrenos de URSSA con algunos otros del Ayuntamiento, y en caso de haber sido así quisiéramos saber qué condiciones se han puesto sobre la mesa, qué requisitos se han puesto desde el gobierno municipal para que podamos aceptar la permuta de esa parcela; de qué parcela se estaría hablando en caso de que esa permuta prospere, etc.

 

En su segunda intervención en dicha comisión, EH Bildu también se refería a dos cuestiones que nos interesan. Por un lado, declaraba que “desde EH Bildu decimos que no nos cerramos a que se pueda hacer una permuta de los terrenos de URSSA con alguna parcela del Ayuntamiento” pero, al mismo tiempo, esa intervención nos daba pistas sobre lo golosos que son los terrenos de Lakua con lo que se iba a compensar a la UTE de constructoras:

(…) en caso de que se plantee una permuta, la permuta deberá hacerse con la parcela propiedad del Ayuntamiento que más interese al Ayuntamiento y que más interese al interés general, en ningún caso se debe hacer de manera automática y directa con una de las parcelas residenciales más interesantes o más golosas que tenga el Ayuntamiento y que son en este caso las de Lakua.

 

La respuesta del concejal del equipo de gobierno, Borja Rodríguez (PSE): aclaraba bastante el panorama:

Como bien sabe usted sr. Ruiz de Larramendi esta ficha será aplicaba una vez que se apruebe el nuevo Plan General, y en esa ficha no se habla de permutas, lo que hablamos es del sistema de gestión, que es un sistema de cooperación, eso quiere decir que es un sistema de gestión público y es ahí donde se ve la voluntad municipal para que este ámbito, con un impulso público, pueda iniciar todos los pasos hasta el desarrollo, en su caso, residencial de las parcelas de Lakua. Primero se debe redactar un plan especial, una reparcelación, el programa de actuación urbanizadora, el proyecto de urbanización… por tanto es un proceso podemos decir que largo y que desde luego se iniciará y se comenzará a dar los pasos, como digo, por el sistema de cooperación de iniciativa pública, una vez que se apruebe definitivamente el Plan General de Ordenación Urbana.

(...) Con todo ello, solo decir que en estos momentos, de necesidad residencial, de emergencia habitacional, toda una operación de esta envergadura pueda parecer atractiva, yo creo que es una buena noticia para la ciudad, más si tenemos en cuenta que este ámbito todavía no está en vigor, como he dicho va a entrar en vigor una vez que se apruebe definitivamente el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, y yo traduciría esto como confianza de que el Plan General de Ordenación Urbana se va a aprobar definitivamente en un espacio de tiempo lo más breve posible, y hay una confianza fuera de este Ayuntamiento en que el nuevo Plan General conlleva propuestas y también soluciones que son viables para nuestra ciudad.

 

 

11) Parecía que la UTE de constructoras se ponía en marcha… pero no

martes, 2 de junio de 2026

Agresiones a Errekaleor y URSSA: o policías y Ayuntamiento haciendo de desokupa para que tres constructoras se forren (I)

 


 

Hace poco más de una semana, estábamos acabando un texto sobre lo sucedido en Errekaleor que, sumándose a las interesantes reflexiones que ya habían aparecido (como ésta, ésta, ésta, esta otra o ésta a modo de ejemplos), intentara poner el acento en algo que a menudo se nos olvida, y de lo que hacia el final de este texto hablaremos (la gratitud que desde el movimiento popular le debemos a Errekaleor por, una vez más, dar respuesta maravillosa a una situación complicada, como se puede ver o leer aquí). En esas estábamos cuando de repente nos encontramos con la invasión policial de URSSA, la fábrica abandonada que es el refugio físico al que se ven condenadas a acudir para pernoctar más de un centenar de personas migrantes, dejando así a las claras cuál es el verdadero trato que les cabe esperar de una institución municipal que alardeaba justo dos meses antes de abrir la oficina de primera acogida para personas migrantes.


Pero tras observar los pormenores de esa ocupación policial, y las posteriores reacciones de los grupos políticos (o su llamativa ausencia en algunos casos) y de las autoridades locales, comenzamos a tener la sensación de que aquí estaba pasando algo más de lo que recogían los medios de difusión, lo que comentaban los partidos e instituciones, o “deslizaban” los cuerpos policiales a su periodista predilecto.


Tras varios días de ir recopilando piezas de un puzzle que estaba ante nuestro ojos, pero con una disposición de piezas deslavazada, hemos encontrado lo que nos parece la explicación profunda de lo sucedido estas últimas semanas (y meses), que, si nuestra lectura no es errónea, tendrá continuación en las próximas. Lo que ahora vamos a recoger no invalida otras lecturas que se han hecho (la conexión evidente entre la “visita” de Vox a Errekaleor el 29 de abril; la instigación policial a personas de URSSA a la ocupación en Errekaleor; la obscena manipulación de la lectura político-mediática de enfrentamiento entre okupas de distinta condición, y la posterior ocupación policial de URSSA, todo ello en el intervalo de dos semanas), pero aporta no solo otros datos, sino otras razones aún más inconfesables y repugnantes, que explican con mayor claridad todo este sinsentido, y, lo que es peor, dan idea de cuáles son las prioridades y verdaderos intereses de las políticas municipales en torno a estos espacios. Porque, como vamos a ver, URSSA no padece la ocupación policial principalmente por cuestiones sanitarias, ni para evitar altercados, ni para controlar quién vive allí, como declaran las autoridades municipales, se invade policialmente para facilitar el desalojo de URSSA que necesitan tres empresas constructoras para redondear su gran negocio. Es decir que los cuerpos policiales y el Ayuntamiento se dedican a hacer de desokupa para esas tres empresas.


Con lo que vamos a exponer queda claro también el diferente trato del Ayuntamiento y la policía para con la población según su condición económica. Sirve de instrumento para los intereses de los acaudalados, especuladores y explotadores (no otra cosa son los bancos y constructoras de renombre, como en este caso) a costa de acosar, estigmatizar y desalojar a quienes no tienen nada, y de perseguir y denigrar a quienes construyen un mundo basado en otros valores, criminalizando a ambos colectivos. Por eso estas lecturas y denuncias no las veréis en las noticias de los medos generalistas que dicen “informar” sobre lo sucedido en Errekaleor y URSSA.


Como la extensión del texto se nos está yendo un poco de las manos, hemos decidido dividirlo en partes, para facilitar su lectura, y hoy os ofrecemos la primera.




Parte I:

Lo que les importa no son las personas que están en URSSA sino “vaciar” esos terrenos



1) Los antecedentes.


Para poder observar el panorama en toda su dimensión, se hace necesario volver la vista atrás. URSSA, una empresa cooperativa que se integrará en la Corporación Mondragón, se instaló en el Campo de los Palacios de Adurza en 1961. En mayo de 1976 la comisión municipal Permanente acordó informar favorablemente la adjudicación inicial a URSSA de unos terrenos de 146.000 metros cuadrados en Júndiz, pero con varias condiciones, entre las que se encontraban, tanto el trasladar allá en el plazo máximo de 10 años sus instalaciones de Campo de los Palacios (cuya autorización había sido en precario, y en aquel entonces tenían calificación de suelo rústico) como el abonar 58.400.000 pesetas. Condiciones ambas que no cumplió URSSA y que nadie le reclamó, ni entonces, ni posteriormente. Eso sí, para 1982 ya tenía construida su segunda planta en Júndiz, mientras mantenía la de Campo de los Palacios. Es más, como relata Gasteiz Hoy, aún a pesar de su incumplimiento, en 1991 recibió el visto bueno municipal para vender parte de ese terreno en Júndiz, en concreto 14.000 metros cuadrados (un 10% aproximadamente del total) Posteriormente, el nuevo PGOU de 2003 recalificó el terreno de Campo de los Palacios, pasándolo a industrial.



2) Pagar la deuda para poder hacer negocio redondo


El siguiente paso de esta historia se dio cuando en octubre de 2018, URSSA solicitó al Ayuntamiento la formalización en escritura pública de la adjudicación definitiva del terreno de Júndiz. El Ayuntamiento le contestó que sí a condición de que previamente abonase la cantidad que tenía pendiente desde 1975, y que actualizada cifraba en 1.581.502 euros. Todo ello se formalizaba en la Junta de Gobierno Local del 23 de febrero de 2019. Eso sí, una vez más nadie le exigió que previamente hubiera de cumplir con la otra condición pendiente desde 1976: el abandono de los terrenos de la empresa en Campo de los Palacios, que tenía que haber dejado como muy tarde en 1986, pero que seguía manteniendo activos. Cuando partidos de la oposición reclamaron el cumplimiento también de este punto, la respuesta de Alcaldía fue que esta obligación:

dejó de existir en 2003. Entonces se cambió el Plan General de Ordenación Urbana calificándose como industrial. A partir de ese hecho, el Ayuntamiento no puede exigirle a URSSA que desmantele sus instalaciones en esa zona". Insiste el consistorio en que son además unos terrenos que tendrán que ser descontaminados a cargo de la empresa propietaria antes de que puedan transmitirse.


Evidentemente, cuando 42 años después era la propia URSSA la que solicitaba pagar lo que debía (que el Ayuntamiento no le había reclamado en todo ese tiempo, insistimos) es porque la empresa ya tenía en mente su posterior venta. Porque, para aquel entonces, ya habían comenzado los serios problemas financieros para URSSA, que serían la base para que al año siguiente, en 2020, presentara un pre-concurso de acreedores, logrando finalmente una refinanciación con diversas entidades bancarias de su deuda de casi 13 millones de euros. Sin embargo, y a pesar de las ayudas limitadas del Grupo Mondragón al que pertenecía, la situación de la empresa empeoró, elevando la deuda a los casi 20 millones y abocándola a entrar en concurso voluntario de acreedores en enero de 2021.


Ante esta situación URSSA puso en marcha el plan que ya tenía en la cabeza cuando decidió pagar su deuda después de 42 años para hacerse definitivamente con los terrenos. La operación consistía en que URSSA convenciera al entonces Alcalde Urtaran para que en la propuesta del nuevo PGOU se incluyera una recalificación de los terrenos de URSSA en Campo de los Palacios, pero no para dedicarlos a equipamientos como inicialmente estaba previsto, sino para que la modificación permitiera la edificación de viviendas. En concreto nada más y nada menos que 500 viviendas (304 libres y el resto de protección pública)


En realidad la propuesta no era muy novedosa, pues era algo que ya había planteado la propia URSSA en 2005 a Alfonso Alonso, quien estaba por la labor, pero que antes de concretarla y que URSSA pagara su deuda, fue sustituido en la alcaldía por Patxi Lazcoz quien, a la vista de experiencias previas decidió negarse a la operación. En esta ocasión, sin embargo, inicialmente el equipo de gobierno de Urtaran (PNV-PSE) admitió la propuesta y la incluyó en el documento básico del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que ponía las reglas del juego de la ciudad de cara al futuro. La argumentación para ello se centraba en que “ esta solución de edificación de viviendas seria el flotador al que agarrarse para lograr la viabilidad” de la empresa.


Pocos meses después se aprobaba el plan de liquidación de URSSA, ante ello, uno de los grupos de la oposición planteaba una cuestión crucial:

«EH Bildu ya advirtió que el único objetivo de la recalificación era conseguir que los bancos cobraran. Nos encontrábamos ante un pelotazo urbanístico de libro que, ahora, tras la liquidación de Urssa queda más al descubierto», ha señalado el portavoz de EH Bildu Felix González. «PNV y PSE han defendido la recalificación como necesaria para salvar la empresa, pero, con URSSA desaparecida, ¿qué sentido tiene recalificar los terrenos a uso residencial? Si ya no hay empresa ni empleos que salvar, ¿por qué se sigue insistiendo en favorecer ese pelotazo urbanístico? Resulta escandaloso que se estén ofertando los terrenos de Campo de los Palacios bajo la promesa de que allí se construirá una urbanización residencial con más de 500 viviendas».


Como el que no corre vuela, una vez encauzada la operación de la fábrica de Campo de los Palacios, se iniciaba la de la venta de los terrenos de Júndiz:

Ahora, con el plan de liquidación ya aprobado, se abre también la carrera por la superficie que URSSA tiene en Júndiz. Una gran parcela de 132.000 metros cuadrados que podría concitar la atención de empresas y fondos de inversión cuya venta se abre ahora y que llevará unos meses de negociación y presentación de ofertas para ver cuál convence más a los acreedores de la firma alavesa, entre los que se encuentran entidades bancarias como Laboral Kutxa, Kutxabank, BBVA, Abanca, Banco Sabadell o el Banco Santander, pero también otras instituciones como Elkargi, el Ayuntamiento de Vitoria o el Gobierno vasco. Fuentes consultadas por 'Crónica Vasca' cifran en 10,7 millones de euros el valor de la parcela



3) Cuando la operación 500 viviendas en Campo de los Palacios se descarta