domingo, 26 de abril de 2026

D.G. o @davidutti, el periodismo? “asustaviej@s” y su uso político partidista

 

Imagen tomada de internet

 

 

Los periódicos, decían los antiguos, deben informar, formar y entretener. Dedicarse a meter miedo está mal. Una de las finalidades de los bulos, más allá de hacer que nadie crea nada, es generar debates sobre problemáticas inexistentes o residuales para meter miedo.

(Del artículo “Asustaviejas”, escrito por Idafe Martín Pérez, El País 12-09-2024


Esa labor de “asustaviejas” que describe Idafe Martín -que consiste en generar debates inexistentes o residuales para meter miedo- es una de las que con más frecuencia practica el periodista? de El Correo-Álava David González (D.G. o @davidutti). Y, como vamos a ver en esta entrada, en ocasiones centrada precisamente en asustar a las personas mayores (y sus entornos). ¿Para qué o para quién realiza esta labor de asustaviej@s David González? Eso solo lo pueden contestar D.G., su medio, o quienes en su caso le realizaran el encargo. Lo que sí estamos en disposición de afirmar y demostrar es a quién le ha venido muy bien: al PP alavés, que con las (des)informaciones de D.G. como argumento central ha justificado una moción en Juntas Generales tan solo tres días después de la publicación de la noticia de D.G. que vamos a analizar. Empecemos.



Una de las funciones del periodismo? de D.G (otra es la de periodista policial, aunque no están separadas del todo) es la de conseguir más visitas a su web (ingresos para El Correo, que pagan los anunciantes) a base de la dependencia que genera el miedo (similar al mono de alguna droga) provocado por los cuentos que cuenta sobre la delincuencia en Gasteiz. De eso hemos hablado en entradas anteriores. A juicio de quienes le pagan lo debe hacer bien, porque en esas tareas lleva ya más de 13 años. Lo que pasa es que a veces la realidad es tan terca que llega y te desmonta de golpe el castillo de naipes. Es lo que ha sucedido de nuevo ahora, cuando su propio medio (por mano de otro compañero, claro, no de D.G.) el pasado 17 de abril ha tenido que recoger la noticia de que “Baja la preocupación en Euskadi por la delincuencia y repunta la ligada a la economía”; y en el cuerpo de la noticia podíamos leer que según el sociómetro del Gobierno vasco:

Aunque la vivienda sigue apareciendo de forma destacada como el primer problema (lo es para el 58% de los consultados), los ligados al mercado de trabajo suben cinco puntos (si en noviembre del año pasado el dato llegaba al 42% ahora se eleva al 47%) y los económicos pasan del 14 al 20%. Por contra, la inquietud por la inseguridad ciudadana se relaja algo. Si a finales de 2025 el 26% de la población lo situaba como el primer problema, ahora baja al 19%.


Lo que refleja el sociómetro (que tampoco está exento de sesgos, evidentemente) es todavía más llamativo, ya que, como recoge en su página 19, en términos generales no hay ningún herrialde, ningún sexo, ningún grupo de edad, ni ninguna situación laboral que coloque la “inseguridad ciudadana” entre uno de los tres problemas que más les preocupe. Sólo hay un segmento poblacional en el que esa “inseguridad ciudadana” es citada como el tercer problema que más le preocupa: el grupo poblacional del estrato ideológico que se autodefine como “de derechas”.


El dato es demoledor no solo para el enfoque habitual de las noticias sobre delincuencia que escribe D.G., sino también para la línea editorial que suele mantener el medio. Y se supone que también, claro, para buena parte de quienes por intereses económicos o políticos marcan esa línea editorial. Por eso han debido decidir maquillarla o hacer surgir otra “realidad paralela” que ayude a olvidarla.


La primera cuestión (la del maquillaje) ha tenido un primer paso un tanto tosco: cambiar el titular de la noticia en su versión telemática. Así, el que ya hemos comentado de “Baja la preocupación en Euskadi por la delincuencia y repunta la ligada a la economía” 5 horas después se convertía en “Los efectos de la guerra en Irán disparan la preocupación de los vascos por la economía”. Aunque eso sí, lo que no cambiaba era el link de la noticia que seguía siendo el original: https://www.elcorreo.com/politica/baja-preocupacion-euskadi-delincuencia-repunta-ligada-economia-20260417095637-nt.html.


Pero, claro, era una maniobra de urgencia, de efecto limitado. Había que hacer algo más que contentase a quienes marcan la línea editorial del medio. Y para esos casos en Araba es donde se echa mano de D.G., que, entre otras cosas, está para eso.




Entra en acción el periodista? asustaviej@s


D.G. es de esos periodistas? que no se deja arredrar por la realidad, y si ésta, como sucede con el sociómetro, le desmonta con datos la pretendida angustia colectiva que genera la delincuencia en las calles que nos trata de vender con sus artículos, sabe bien a qué atenerse: busca el que piensa que puede ser el sector poblacional más vulnerable al miedo al delito (las personas mayores, aunque esa forma de pensar, evidentemente sea edadismo, bastante presente en nuestra sociedad) y lo utiliza como diana. Por eso lo de periodista? asustaviej@s.

domingo, 12 de abril de 2026

Una experiencia de proceso popular de seguridad comunitaria: A l'aguait (XEPC Manresa)

 

 

 

Si hablamos de la seguridad y la preocupación ciudadana en relación a ésta, es necesario hablar de los medios de comunicación-desde los convencionales, como la televisión o la prensa, hasta las redes sociales-. El papel de estos actores -que intervienen en los procesos de socialización necesarios para interiorizar cognitivamente cualquier realidad social y, por tanto, en la conformación de la opinión pública- es fundamental a la hora de entender cómo se genera un imaginario colectivo sobre la seguridad.

Actualmente, las dinámicas hegemónicas de un sistema mediático cada vez más controlado por grandes grupos empresariales y dependiente de la publicidad -a la que las empresas de seguridad dedican grandes cantidades económicas- incentivan la búsqueda del clic y la viralidad, recurriendo al sensacionalismo y al alarmismo como vía para conseguirla. Esto es especialmente evidente en las redes sociales, donde los medios intentan explotar unos algoritmos que dan visibilidad a los contenidos con más interacciones -y los recomiendan a aquellos usuarios que detectan que es más probable que reaccionen con ellos-, independientemente de que éstas sean positivas o negativas para la comunidad. A esto debemos sumar una simplificación y poca profundización generalizada de los temas tratados, condicionadas por la demanda de inmediatez y por la precariedad del sector periodístico.

Todo esto acaba derivando en oleadas informativas sobre temas concretos que se sabe que recibirán una reacción social relevante, sobrealimentando problemáticas - a menudo relacionadas con conceptos como el "incivismo", la "delincuencia" o el paradigmático caso del "empleo"- o incluso generándolas, y dando visibilidad a conflictos sólo cuando éstos estallan, simplificándolos, sin explicar cómo se forman ni intentando entender las diversas partes implicadas.

De esta forma, a menudo se fomenta la creación de un "nosotros" y de un "ellos"-por ejemplo, en el caso de las personas migradas y/o racializadas-, facilitando los discursos de odio y legitimando la represión institucional y social contra los elementos de la sociedad considerados peligrosos.

(Traducción automática del capítulo 7 -Responsabilidad Mediática- del documento de A l’aguait “Un programa real para la seguridad”)





En este blog ya hemos recogido varias veces las tan interesantes como increíbles labores comunitarias que desarrolla la Xarxa d'Estructures Populars i Comunitàries -XEPC, de Manresa., La primera en un ya lejano noviembre de 2022, y otra segunda, en agosto de 2024, recogiendo la entrevista que les habían realizado en La Linterna de Diógenes. Pero también, al comentar experiencias sobre propuestas de abolición policial, hemos citado de pasada otra de sus encantadoras locuras, A l’aguait, iniciativa sobre la que hoy queremos sugeriros detenernos a observarla más despacio, utilizando para ello algunas de sus textos y publicaciones, que no solo hablan de sus ideas, sino también de sus experiencias concretas, ofreciendo con ambas herramientas valiosísimas para el conjunto de los movimientos populares.


Es verdad que la XEPC ya había publicado anteriormente textos o trabajos sobre la cuestión de seguridad (por ejemplo, en 2022 publicaron Miradas alternativas sobre seguridad), pero, aunque A l’aguait se presentó públicamente a principios de 2023, según explica en este video una de las personas de la iniciativa, la idea venía de bastante antes:


En los veranos de 2018 y 2019 tuvimos que estar parando lo que iban a hacer brotes racistas y linchamientos contra chavales migrantes porque estaban llegando muchos chavales migrantes a la ciudad. Y, entonces, por una parte empezamos a pensar en cómo intervenir en situaciones que se estaban generando, y parar un poco esos brotes. Entonces se dan unos primeros procesos de mediación que, por ejemplo, en el caso de pandemia son exitosos porque un poco el Estado o las instituciones se retiran de las calles, entonces dejan lugar a otro tipo de procesos, y en ese sentido, pues, se genera una mediación entre unos chavales migrantes que estaban ocupando un piso, y que realmente estaban generando algunos problemas, y los vecinos que querían lincharles. Entonces se intervino ahí, y fue un proceso bastante exitoso, en el que tanto los chavales como los vecinos acabaron en la red de apoyo mutuo del barrio. A partir de ahí, y de algunos procesos más en los que había mediado la PAHC (Plataforma de Afectadxs por la Hipoteca y el Capitalismo) con temas de ocupación y tal, pues vimos que realmente podíamos responsabilizarnos de algunos conflictos y podíamos parar reacciones racistas. Entonces se hace la apuesta como XEPC, primero por generar una red de mediación a nivel de ciudad, de mediación comunitaria, porque había una mediadora comunitaria en la ciudad, y muchos más policías, obviamente. Entonces, a partir de ahí se va trabajando la cuestión de la seguridad. Hacemos jornadas para formarnos en alternativas a la seguridad, para formarnos en policía y etc. etc., y se publica un libreto con nuestras primeras conclusiones, un libreto destinado a activistas