martes, 2 de junio de 2026

Agresiones a Errekaleor y URSSA: o policías y Ayuntamiento haciendo de desokupa para que tres constructoras se forren (I)

 


 

Hace poco más de una semana, estábamos acabando un texto sobre lo sucedido en Errekaleor que, sumándose a las interesantes reflexiones que ya habían aparecido (como ésta, ésta, ésta, esta otra o ésta a modo de ejemplos), intentara poner el acento en algo que a menudo se nos olvida, y de lo que hacia el final de este texto hablaremos (la gratitud que desde el movimiento popular le debemos a Errekaleor por, una vez más, dar respuesta maravillosa a una situación complicada, como se puede ver o leer aquí). En esas estábamos cuando de repente nos encontramos con la invasión policial de URSSA, la fábrica abandonada que es el refugio físico al que se ven condenadas a acudir para pernoctar más de un centenar de personas migrantes, dejando así a las claras cuál es el verdadero trato que les cabe esperar de una institución municipal que alardeaba justo dos meses antes de abrir la oficina de primera acogida para personas migrantes.


Pero tras observar los pormenores de esa ocupación policial, y las posteriores reacciones de los grupos políticos (o su llamativa ausencia en algunos casos) y de las autoridades locales, comenzamos a tener la sensación de que aquí estaba pasando algo más de lo que recogían los medios de difusión, lo que comentaban los partidos e instituciones, o “deslizaban” los cuerpos policiales a su periodista predilecto.


Tras varios días de ir recopilando piezas de un puzzle que estaba ante nuestro ojos, pero con una disposición de piezas deslavazada, hemos encontrado lo que nos parece la explicación profunda de lo sucedido estas últimas semanas (y meses), que, si nuestra lectura no es errónea, tendrá continuación en las próximas. Lo que ahora vamos a recoger no invalida otras lecturas que se han hecho (la conexión evidente entre la “visita” de Vox a Errekaleor el 29 de abril; la instigación policial a personas de URSSA a la ocupación en Errekaleor; la obscena manipulación de la lectura político-mediática de enfrentamiento entre okupas de distinta condición, y la posterior ocupación policial de URSSA, todo ello en el intervalo de dos semanas), pero aporta no solo otros datos, sino otras razones aún más inconfesables y repugnantes, que explican con mayor claridad todo este sinsentido, y, lo que es peor, dan idea de cuáles son las prioridades y verdaderos intereses de las políticas municipales en torno a estos espacios. Porque, como vamos a ver, URSSA no padece la ocupación policial principalmente por cuestiones sanitarias, ni para evitar altercados, ni para controlar quién vive allí, como declaran las autoridades municipales, se invade policialmente para facilitar el desalojo de URSSA que necesitan tres empresas constructoras para redondear su gran negocio. Es decir que los cuerpos policiales y el Ayuntamiento se dedican a hacer de desokupa para esas tres empresas.


Con lo que vamos a exponer queda claro también el diferente trato del Ayuntamiento y la policía para con la población según su condición económica. Sirve de instrumento para los intereses de los acaudalados, especuladores y explotadores (no otra cosa son los bancos y constructoras de renombre, como en este caso) a costa de acosar, estigmatizar y desalojar a quienes no tienen nada, y de perseguir y denigrar a quienes construyen un mundo basado en otros valores, criminalizando a ambos colectivos. Por eso estas lecturas y denuncias no las veréis en las noticias de los medos generalistas que dicen “informar” sobre lo sucedido en Errekaleor y URSSA.


Como la extensión del texto se nos está yendo un poco de las manos, hemos decidido dividirlo en partes, para facilitar su lectura, y hoy os ofrecemos la primera.




Parte I:

Lo que les importa no son las personas que están en URSSA sino “vaciar” esos terrenos



1) Los antecedentes.


Para poder observar el panorama en toda su dimensión, se hace necesario volver la vista atrás. URSSA, una empresa cooperativa que se integrará en la Corporación Mondragón, se instaló en el Campo de los Palacios de Adurza en 1961. En mayo de 1976 la comisión municipal Permanente acordó informar favorablemente la adjudicación inicial a URSSA de unos terrenos de 146.000 metros cuadrados en Júndiz, pero con varias condiciones, entre las que se encontraban, tanto el trasladar allá en el plazo máximo de 10 años sus instalaciones de Campo de los Palacios (cuya autorización había sido en precario, y en aquel entonces tenían calificación de suelo rústico) como el abonar 58.400.000 pesetas. Condiciones ambas que no cumplió URSSA y que nadie le reclamó, ni entonces, ni posteriormente. Eso sí, para 1982 ya tenía construida su segunda planta en Júndiz, mientras mantenía la de Campo de los Palacios. Es más, como relata Gasteiz Hoy, aún a pesar de su incumplimiento, en 1991 recibió el visto bueno municipal para vender parte de ese terreno en Júndiz, en concreto 14.000 metros cuadrados (un 10% aproximadamente del total) Posteriormente, el nuevo PGOU de 2003 recalificó el terreno de Campo de los Palacios, pasándolo a industrial.



2) Pagar la deuda para poder hacer negocio redondo


El siguiente paso de esta historia se dio cuando en octubre de 2018, URSSA solicitó al Ayuntamiento la formalización en escritura pública de la adjudicación definitiva del terreno de Júndiz. El Ayuntamiento le contestó que sí a condición de que previamente abonase la cantidad que tenía pendiente desde 1975, y que actualizada cifraba en 1.581.502 euros. Todo ello se formalizaba en la Junta de Gobierno Local del 23 de febrero de 2019. Eso sí, una vez más nadie le exigió que previamente hubiera de cumplir con la otra condición pendiente desde 1976: el abandono de los terrenos de la empresa en Campo de los Palacios, que tenía que haber dejado como muy tarde en 1986, pero que seguía manteniendo activos. Cuando partidos de la oposición reclamaron el cumplimiento también de este punto, la respuesta de Alcaldía fue que esta obligación:

dejó de existir en 2003. Entonces se cambió el Plan General de Ordenación Urbana calificándose como industrial. A partir de ese hecho, el Ayuntamiento no puede exigirle a URSSA que desmantele sus instalaciones en esa zona". Insiste el consistorio en que son además unos terrenos que tendrán que ser descontaminados a cargo de la empresa propietaria antes de que puedan transmitirse.


Evidentemente, cuando 42 años después era la propia URSSA la que solicitaba pagar lo que debía (que el Ayuntamiento no le había reclamado en todo ese tiempo, insistimos) es porque la empresa ya tenía en mente su posterior venta. Porque, para aquel entonces, ya habían comenzado los serios problemas financieros para URSSA, que serían la base para que al año siguiente, en 2020, presentara un pre-concurso de acreedores, logrando finalmente una refinanciación con diversas entidades bancarias de su deuda de casi 13 millones de euros. Sin embargo, y a pesar de las ayudas limitadas del Grupo Mondragón al que pertenecía, la situación de la empresa empeoró, elevando la deuda a los casi 20 millones y abocándola a entrar en concurso voluntario de acreedores en enero de 2021.


Ante esta situación URSSA puso en marcha el plan que ya tenía en la cabeza cuando decidió pagar su deuda después de 42 años para hacerse definitivamente con los terrenos. La operación consistía en que URSSA convenciera al entonces Alcalde Urtaran para que en la propuesta del nuevo PGOU se incluyera una recalificación de los terrenos de URSSA en Campo de los Palacios, pero no para dedicarlos a equipamientos como inicialmente estaba previsto, sino para que la modificación permitiera la edificación de viviendas. En concreto nada más y nada menos que 500 viviendas (304 libres y el resto de protección pública)


En realidad la propuesta no era muy novedosa, pues era algo que ya había planteado la propia URSSA en 2005 a Alfonso Alonso, quien estaba por la labor, pero que antes de concretarla y que URSSA pagara su deuda, fue sustituido en la alcaldía por Patxi Lazcoz quien, a la vista de experiencias previas decidió negarse a la operación. En esta ocasión, sin embargo, inicialmente el equipo de gobierno de Urtaran (PNV-PSE) admitió la propuesta y la incluyó en el documento básico del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que ponía las reglas del juego de la ciudad de cara al futuro. La argumentación para ello se centraba en que “ esta solución de edificación de viviendas seria el flotador al que agarrarse para lograr la viabilidad” de la empresa.


Pocos meses después se aprobaba el plan de liquidación de URSSA, ante ello, uno de los grupos de la oposición planteaba una cuestión crucial:

«EH Bildu ya advirtió que el único objetivo de la recalificación era conseguir que los bancos cobraran. Nos encontrábamos ante un pelotazo urbanístico de libro que, ahora, tras la liquidación de Urssa queda más al descubierto», ha señalado el portavoz de EH Bildu Felix González. «PNV y PSE han defendido la recalificación como necesaria para salvar la empresa, pero, con URSSA desaparecida, ¿qué sentido tiene recalificar los terrenos a uso residencial? Si ya no hay empresa ni empleos que salvar, ¿por qué se sigue insistiendo en favorecer ese pelotazo urbanístico? Resulta escandaloso que se estén ofertando los terrenos de Campo de los Palacios bajo la promesa de que allí se construirá una urbanización residencial con más de 500 viviendas».


Como el que no corre vuela, una vez encauzada la operación de la fábrica de Campo de los Palacios, se iniciaba la de la venta de los terrenos de Júndiz:

Ahora, con el plan de liquidación ya aprobado, se abre también la carrera por la superficie que URSSA tiene en Júndiz. Una gran parcela de 132.000 metros cuadrados que podría concitar la atención de empresas y fondos de inversión cuya venta se abre ahora y que llevará unos meses de negociación y presentación de ofertas para ver cuál convence más a los acreedores de la firma alavesa, entre los que se encuentran entidades bancarias como Laboral Kutxa, Kutxabank, BBVA, Abanca, Banco Sabadell o el Banco Santander, pero también otras instituciones como Elkargi, el Ayuntamiento de Vitoria o el Gobierno vasco. Fuentes consultadas por 'Crónica Vasca' cifran en 10,7 millones de euros el valor de la parcela



3) Cuando la operación 500 viviendas en Campo de los Palacios se descarta