Argazkia: Zigor Olabarria / Argia
Parte III
La invasión policial inicia la desokupación. Quiénes y qué ganan. Conclusiones y reflexión final.
Si en las partes anteriores de este texto hemos podido comprobar cómo lo sucedido en Errekaleor y, sobre todo, en URSSA tiene relación directa con la aprobación del nuevo PGOU, y analizado el papel de Desokupa que Ayuntamiento y cuerpos policiales han (y están) realizado para beneficio de tres constructoras, en esta Parte III vamos a comprobar las falacias de los argumentos que públicamente se han defendido para apoyar la operación policial, constatando que en todo esto, lo que menos importa (si les importa algo) es la situación del más de un centenar de personas condenadas a sobrevivir como puedan. Se facilitan ayudas y trabajo sucio a los poderosos, y se criminaliza y estigmatiza a quienes no tienen ni techo bajo el que cobijarse. Terminaremos el texto recogiendo quiénes y qué ganan en todo esto, así como una reflexión árida, pero creemos que necesaria e inaplazable para los propios movimientos populares.
29) El 26 de mayo la alcaldesa dice que es la justicia la que tiene que ordenar el desalojo de las fábricas
Según sus palabras es “la justicia” la que tiene que tomar la decisión:
Vitoria-Gasteiz está pendiente del desalojo de los ocupas de Urssa, EGA y Fournier. La alcaldesa ha asegurado que están "a la espera de lo que diga la justicia" para poder expulsar de estas fábricas abandonadas al centenar de personas, la mayoría magrebíes, que viven allí. Maider Etxebarria ha asegurado que los próximos pasos dependen ahora de lo que diga la justicia.
30) Pero, al día siguiente, sin orden judicial, el operativo policial especial que pedía el PP invade URSSA, y hace de Desokupa para las constructoras
Si releemos el punto 17 de este texto (en la Parte II), veremos cómo a primeros de febrero el PP había propuesto “llevar a cabo una operación conjunta entre Policía Local, Ertzaintza y Policía Nacional”, algo que, casualmente (ya sabéis qué pensamos de estas casualidades) ahora se llevaba a cabo. El dispositivo sorprendía incluso al ínclito periodista policial D.G, quien lo calificaba de “fuerte dispositivo, sin precedentes en Vitoria”.
Creemos que no es maniqueo interpretar que la criminalización previa de los espacios okupados de Errekaleor y URSSA ha sido la maniobra que ha hecho posible llevar a cabo una invasión policial sin precedentes que, además, como vamos a ver, no se sustenta en las razones que se han esgrimido, aunque, sin duda, facilita mucho la labor de desalojo que tienen pendiente las dueñas de URSSA. Es otro paso más de los cuerpos policiales haciendo labores de Desokupa para la UTE de constructoras: metiendo presión, miedo y amenazas para que se vayan a las personas moradoras de URSSA que no pueden desalojar legalmente aún. No es simplemente una elucubración nuestra, sino de la propia policía que intervino en la invasión:
"El objetivo es que se marchen", según ha expresado un agente de Policía Local fuera de micrófono (…) Otra de las personas hablaba de una operación de "acoso y derribo"
(…) Y es que el desalojo está en manos de la justicia, y será una orden judicial la que determine, o no, la expulsión de los residentes en estas fábricas. De momento, tras marcharse los agentes, todos los residentes en estas fábricas han vuelto. Algunos lo han hecho con mucha tensión, y lamentando que esta actuación tenga lugar justo en el Día del Cordero, una festividad del calendario musulmán.
(…) Responsables de este operativo han recalcado que se trata de un dispositivo de prevención de robos con violencia. Pero que, ahora mismo, no existe ninguna orden de desalojo, por lo que solo han realizado identificaciones preventivas..
La propia alcaldesa parece mantener una actitud muy parecida a la de Desokupa: vamos a asustarles a ver si aprenden que si no se van les vamos a seguir acosando:
Etxebarria ha señalado que "muchas personas se irán" de la ciudad "teniendo en cuenta la situación de irregularidad en la que están", porque "saben lo que les espera y se mueven". "Nosotros vamos a seguir siendo firmes en este procedimiento, ahora bien, tenemos que esperar a que la justicia siga sus pasos", ha dicho, para desear que "la justicia se manifieste cuanto antes para poder dar una solución definitiva a esta situación".
La cuestión está tan clara que incluso así lo expresan quienes desarrollan labores de trabajo social para el Ayuntamiento:
Gizarte Zerbitzuetako langile batek salatu du polizia operazioaren benetako helburua ez dela soilik identifikazio administratiboa: «Poliziak esan dit pertsona hauek hemendik alde egin dezaten nahi dutela. Eta horretan jarraituko dutela helburua lortu arte». Gizarte Hezitzailearen hitzetan, «presio estrategia» bat da, pertsona horiek fabrika abandonatuetatik alde egin dezaten. Ondorioz, hainbat lagun Gasteiztik alde egitea pentsatzen ari dira. «Batzuek Alacantera itzultzeko asmoa azaldu dute; beste batzuek, Frantziara edo Europako beste herrialde batzuetara».
Kale hezitzaileak gogor kritikatu du azken hilabeteetako Poliziaren presioa: «Etengabeko jazarpen hau amaitu beharra dago». Haren esanetan, baliteke pertsona horien artean delituak egiten dituzten batzuk egotea, baina gehienak egoera oso gogorretatik ihesi iritsi dira Europara.
Eso sí, el uso del monopolio de la violencia asustadora lo ejerce un despliegue policial sin precedentes en Gasteiz, acompañado de otro despliegue mediático que todo lo filma y lo reproduce como si fuera un reality televisivo. Nada más y nada menos que 70 agentes. Claro, todo ello sirve al periodista policial D.G., para novelar la intervención, apuntándose el habitual tanto de sus informaciones privilegiadas:
Ertzaintza y Policía Nacional toman URSSA y EGA para identificar a sus okupas
Este fuerte dispositivo preventivo por robos con violencia, sin precedentes en Vitoria
(…) Sobre las 6.10 horas de este miércoles, una treintena de vehículos de la Ertzaintza, Policía Nacional y Policía Local han rodeado las fábricas okupadas de URSSA y EGA. Según ha sabido en exclusiva EL CORREO, este operativo especial, de carácter preventivo, ha buscado «identificar» a todos los moradores de estas antiguas factorías del barrio de Adurza, en Vitoria
(…) Secretismo máximo
La entrada se ha preparado con un secretismo máximo en las tres comisarías implicadas. El objetivo principal era buscar el mayor efecto sorpresivo.
Menos parcial es la lectura del resto de medios, que encuentran otra causa efecto. Veamos un ejemplo:
La calle Campo de los Palacios ha sido totalmente cortada en medio de este operativo sin precedentes, que se produce justo horas después de que la alcaldesa de la ciudad, Maider Etxebarria, recordase que se estaban tomando medidas para llevar a cabo desalojos.
(Diario de Noticias de Álava 27-05-2026)
31) Las falsedades (o mentiras) sobre la actuación policial peliculera
Acabamos de leer hace unas líneas al ínclito D.G. diciendo que, según “ha sabido en exclusiva”, el objetivo de la peliculera invasión policial sería “identificar a todos los moradores de estas antiguas factorías”. Es una versión casi idéntica a la ofrecida en la nota de prensa de la Ertzaintza:
La intervención policial ha comenzado pasadas las seis de la mañana en las instalaciones de dos empresas abandonadas situadas en la calle Campo de los Palacios de la capital alavesa. Efectivos de la Ertzain-etxea de Vitoria-Gasteiz, con el apoyo de la Unidad de Brigada Móvil, la Unidad Canina y la Unidad de Vigilancia y Rescate (U.V.R.), y en coordinación con la Policía Local y la Policía Nacional, se ha procedido a la identificación de las personas que pernoctan en dichas empresas
Algo similar argumentaba la alcaldesa en una rueda de prensa en días posteriores:
Según ha precisado, se procedió a la identificación de las personas que estaban en el interior de URSSA y EGA, y se van a seguir dando los pasos necesarios "en un proceso que sabemos cómo va a terminar y cómo queremos que termine, con el desalojo"
Así como el concejal responsable de seguridad:
El concejal de Seguridad, César Fernández de Landa, del ala peneuvista del Gobierno, habló, por su parte, de «responsabilidad». En concreto, «de saber qué personas» viven ahí desde hace meses y dijo que «por puro sentido común la Policía tiene que conocer quiénes están ahí y su filiación». «El operativo de hoy, insisto, ha sido sólo para identificar a las personas que estaban allí», aseguró el edil, en una comparencia pública, tras destacar la «coordinación» de los tres cuerpos de seguridad.
Pues bien, todas esas informaciones son falsas, pues tanto la Ertzaintza como el Ayuntamiento tenían identificadas una a una previamente a todas las personas que estaban en URSSA. Que la Ertzaintza lo sabía es algo ya conocido por cualquiera que hayáis leído el punto 20 de la Parte II de este texto, que se titula precisamente La madrugada del 10 al 11 de mayo la Ertzaintza hizo una primera redada en URSSA fichando a todas las personas, y a ella os remitimos. Pero conviene pararse un poco en la falsa necesidad del Ayuntamiento en conocer a las personas habitantes de URSSA.
32) El Ayuntamiento, antes de la ocupación policial en URSSA, ya conocía una a una a las personas que allí residen.
En la comisión municipal de Políticas Sociales del 4 de mayo, al ser interpelado el concejal del ramo por Elkarrekin “sobre el plan de acogida ante el desalojo de fábricas abandonadas”, en su respuesta hacía alusión al contrato firmado para la realización de un estudio pormenorizado de la situación.
Consultado ese contrato, su objeto es la “Elaboración de una propuesta técnica que recoja de forma actualizada e individualizada la situación de aquellas personas en situación de sinhogarismo con ubicación en fábricas abandonadas de la zona de Adurza, ante situación de inminente desalojo”. Además, en la resolución de la adjudicación del contrato se especifica:
La contratación tiene la finalidad de conseguir contar con un diagnóstico social actualizado de las personas que se encuentran en los diferentes asentamientos en zonas industriales del barrio de Adurza (aproximadamente 100 personas), su situación actual respecto a su itinerario de inclusión social y poder realizar una diferenciación de perfiles de intervención y por tanto establecer diferentes planteamientos de apoyo o acogida ante la inminente situación de desalojo de sus actuales ubicaciones
(…) Las tareas a realizar durante el contrato serían la elaboración de un informe técnico completo que identifique situacionalmente a las personas residentes en los asentamientos a fecha actual y que recoja las diferentes tipologías de intervención atendiendo a las siguientes informaciones:
· Identificación de si se encuentran atendidos o no a nivel psicosocial. Identificar referentes actuales.
· Coordinación con referentes psicosociales en relación a planes de intervención.
· Recursos municipales activos gestionados en los planes de intervención (Estrada, Comedor social, Convivencias, Cursos Norabide, Bidelan o Ellacuría, cobertura de farmacia o ropería, JPA…otros).
· Seguimiento de planes de intervención actuales. Evaluación del mismo en base al aprovechamiento, participación, asistencia a citas, implicación…
· Exploración de aspectos motivacionales para el cambio.
· Identificación de elementos disruptivos a nivel convivencial.
· Identificación de vulnerabilidades añadidas.
· Rechazo de la intervención.
Teniendo en cuenta que el contrato se adjudicó el 9 de marzo, que tenía un plazo de ejecución de tres meses, y que también se especificaba que “La empresa presentará mensualmente un informe parcial con la información recogida hasta el momento, para poder hacer un correcto seguimiento del trabajo realizado y conocer la realidad existente”, es obvio que a esas alturas el Ayuntamiento conocía la realidad individual de las personas que se encontraban en URSSA. Dicho más claro, trataba de engañarnos con falsedades.
33) Algunas voces dignas y algunos estruendosos silencios significativos
En el punto 28 de este texto (en su Parte II) ya hemos dejado constancia de la respuesta del movimiento popular en apoyo a Errekaleor Bizirik. También en el punto14 hemos recogido cómo hace ya un año Gasteiz Anitza denunciaba con rotundidad y claridad la criminalización de las personas que se encontraban en URSSA. Ahora, ante la invasión policial de URSSA del 27 de mayo y todas la barbaridades y atropellos de derechos cometidos por los supercoordinados cuerpos policiales, la respuesta del movimiento popular vino de la mano de la convocatoria realizada por Gasteiz Antirrazista, y en cuya concentración se leyeron párrafos como estos:
Queremos denunciar con claridad que las personas que viven en URSSA y EGA han sufrido un ataque racista, una vez más. Con la ayuda de la policía y los medios de comunicación, el Ayuntamiento de Gasteiz los ha perseguido violentamente a los cientos de personas que viven allí
1.- El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz en vez de intentar dignificar las vidas de las personas que viven allí, hace justo lo contrario. Quieren condenarles a vivir en la miseria.
2.- Ha sido una operación en colaboración con los medios de comunicación. Una operación que tuvo la clara intención de desviar el foco del problema y fomentar un discurso racista.
3.- Es denunciable que sólo la policía y los medios de comunicación tuvieron acceso, los servicios sociales lo tuvieron negado.
4.- Ahora que estamos en pleno proceso de regularización, a las personas que viven en URSSA y EGA se les ha quitado la poca documentación que tienen y se les ha añadido el riesgo de ser deportados. Todo esto no hace más que entorpecer el proceso. Este tipo de acciones pasa los límites de la legalidad y también los de la humanidad.
5.- La operación policial y mediática de ayer se basó también en la humillación. No es casual que lo hicieran el día de la celebración del eid, es una agresión racista bien calculada.
6.- También queremos denunciar, yendo más lejos con la humillación y la deshumanización:
a) que la policía robó y rompió las pertenencias de estas personas.
b) Que los medios de comunicación realizaron y publicaron imágenes de sus lugares de habitación y estancia vulnerando el derecho a la intimidad.
Pero en contraposición a esa respuesta del movimiento popular, clama el silencio de los partidos de la oposición que se reclaman de izquierdas, esto es EH Bildu y Elkarrekin. Tan llamativo ha sido ese silencio como para que hasta la prensa más oficialista lo reflejara así:
Mutismo en EH Bildu y Elkarrekin
En la oposición, tanto EH Bildu como Elkarrekin Podemos rehusaron hacer declaraciones a este periódico al respecto del operativo inédito
Las razones de estos silencios, cuando las derechas (tanto las rancias como las extremas) están aprovechando la coyuntura para airear sus postulados más racistas, clasistas y antimigración, son una cuestión a la que hasta el momento no podemos dar respuesta cierta. Pero por su gravedad no queremos dejar de apuntarla.
34) Desalojo en Fournier: mostrando el camino de lo que sucederá en URSSA y EGA
Tal y como había amenazado la alcaldesa gasteiztarra que sucedería en breve, el 4 de junio tenía lugar el desalojo por parte de la policía local y la Ertzaintza (en cumplimiento de una orden judicial), de la también abandonada fábrica de Fournier, dejando en la calle a las 5 personas que en ella encontraban techo para pasar las noches.
El ínclito periodista policial D.G., cómo no, aprovechaba la ocasión para montar otro peliculón policial, que de paso alimentara la sensación de inseguridad en esa parte de la población gasteiztarra que alimenta su ansiedad securitaria con los culebrones de D.G.:
Un amplio dispositivo conjunto de la Ertzaintza y la Policía Local de Vitoria ha tomado la fabrica okupada de Fournier esta mañana de jueves.
(…) Alrededor de medio centenar de uniformados ha tomado los accesos a Fournier y ha establecido un perímetro de seguridad. Los policías desplegados también han cortado el tráfico en la calle Heraclio Fournier.
(…) De esta manera, los agentes han procedido a registrar edificio por edificio la instalación. Algunos van pertrechados con ropa antidisturbios por si encontraran oposición en el interior de los pabellones.
La previsión en ambos cuerpos es estar «toda la mañana» con ese cometido
En realidad, como se recoge en otros medios, las personas desalojadas fueron 3, de las 5 que moraban en Fournier (algunas desde que se cerró la residencia de Puente Alto que atendían personas voluntarias), porque todas habían sido avisadas por el servicio municipal Hurbil, y dos de ellas habían abandonado el lugar la noche anterior. También otros medios (para nada radicales) cumplían su labor periodística yendo más allá de la espectacularidad policial sin sentido, para poner sobre la mesa otras cuestiones que las notas de prensa oficiales municipales y policiales no recogen:
El desalojo, además de cortar el acceso y salida a Vitoria desde Olaranbe, ha dejado en la calle a las personas que en estos momentos se encontraban en el interior de esta antigua fábrica: apenas tres en total, la mayoría de origen español. No obstante, vivían hasta 5 allí. Dos de ellas habían buscado ya una alternativa porque desde el servicio Hurbil se les avisó.
Las personas que vivían en Fournier tienen, en cualquier caso un perfil muy diferente al de Urssa y Ega. Eran personas sin hogar que en su día pasaron por servicios como Bultzain y que acumulan años de atención o seguimiento desde los Servicios Sociales. Personas que están en la calle y que habían encontrado su 'vivienda' en esta fábrica abandonada. Hay que recordar que más de 260 personas sin hogar viven hoy en Vitoria-Gasteiz.
Los ocupas de la antigua Fournier llevaban varios años ahí. Según ha podido saber Gasteiz Hoy, no tenían luz. Aunque en su día compraron un generador entre todos, "se lo llevó una de las personas". El centro de día Estrada, en Fuente de la Salud, era donde acudían para cargar los móviles, ducharse y lavar sus ropas.
Anteriormente, algunos de ellos habían residido en el albergue de Puente Alto que promovió la asociación Bultzain. Ahora, tras este desalojo, se quedan sin alternativa habitacional.
(…) "Han entrado tirando las puertas, ni que seríamos de ETA", ha comentado uno de los ocupas a Gasteiz Hoy, tras desvelar que hace dos años ya intentaron desalojarlos, "pero un juez lo paró"
Y tal y como anunció la alcaldesa, también desalojarán URSSA y EGA, objetivo para el cual son muy oportunos algunos incendios que (casualmente, claro) están teniendo lugar últimamente en las instalaciones.
35) La falsa preocupación por las personas sin hogar
Una y otra vez la alcaldesa Etxebarria insiste en que la razón que la llevó a impulsar la invasión policial de URSSA, y su insistencia en que las fábricas se desalojen ya, es la preocupación por la salud y la seguridad de las personas que allí pernoctan o buscan refugio:
La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, ha asegurado que van a seguir dando los pasos necesarios para lograr el desalojo de las personas que ocupan los pabellones de URSSA y EGA porque no quieren "a nadie viviendo en situación de inseguridad e insalubridad".
Pero, si eso fuera cierto, previo a los desalojos contaría con un plan detallado de atención a las personas sin hogar que allí residen, o para el resto de las personas que en Gasteiz se encuentran en esa situación. Y nada más lejos de la realidad.
Por un lado, porque ya hemos visto en el punto 30 que uno de los objetivos de la invasión policial era “convencerles” de lo aconsejable que sería que abandonaran la ciudad (vamos, obligarles a que se vayan hostigándoles):
«Muchas personas se irán de esta ciudad teniendo en cuenta la situación de irregularidad en la que están. Saben lo que les espera y se mueven. Nosotros vamos a seguir siendo firmes en este procedimiento»
Por otro, porque lo deja evidente en su respuesta el concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero:
Mientras se encuentran en lista de espera para que se les concedan recursos, tienen la opción de recurrir al Centro de Atención Diurna Estrada, donde pueden ducharse, lavar la ropa, usar ordenadores con conexión a internet, hacer talleres y recibir atención psicológica o asesoramiento jurídico o para formación.
Las dos respuestas no solo dejan a las claras el cinismo de quienes saben perfectamente que eso no supone ninguna solución para el problema habitacional de estas personas (¿o es que “la lista de espera” protege del frío o la lluvia y ofrece espacio de pernocta?), ni tan siquiera es practicable, porque el Ayuntamiento no dedica a ello ni las personas, ni los servicios, ni los presupuestos necesarios, y la gente que trabaja en esas tareas está absolutamente desbordada. No son apreciaciones nuestras, sino del mismo concejal Royero:
Más de 260 personas viven en la calle, y otras 94 en Aterpe o Cmas: "Estamos ante un problema muy grave"
Los desalojos de soportales o naves expulsan a otras personas a lugares más apartados, pero no eliminan el problema
(…) El concejal Royero recordó que la ciudad gestiona 350 plazas de alojamiento dentro de los recursos de exclusión social. Y también recordó que las personas que duermen en la calle tienen a su disposición comedor social, duchas, lavandería, así como servicios de orientación laboral y acompañamiento.
Pero también admitió que la situación actual esta poniendo al límite a estos recursos. "El sistema está saturado y no da abasto", afirmó.
(…) Personas migrantes recién llegadas, gente que ha perdido la vivienda o personas que encadenan problemas económicos, administrativos o de salud mental. También reconoció que parte del problema tiene relación directa con la vivienda. "Estamos ante un problema muy grave, estructural y multifactorial", aseguró.
La situación del propio Centro de atención diurna Estrada (donde teóricamente podrían ducharse, lavar la ropa, usar ordenadores con conexión a internet, hacer talleres y recibir atención psicológica o asesoramiento jurídico o para formación) era ya de colapso en febrero:
Cada día más personas viven en la calle en Vitoria. Ejemplo de esta realidad es el centenar que a diario acude al centro de atención diurna Estrada, tras pernoctar en el Aterpe.
El local tiene un aforo de 70 personas y la media diaria de usuarios es de 105 personas: 27 para hacer uso del servicio de ducha, 7 de lavandería, 20 de consigna 18 del espacio de cocina y 29 para asistir a los talleres. Sin embargo, poder beneficiarse de estos servicios sociales destinados a personas sin hogar no es siempre una posibilidad inmediata.
La espera para poder usar las lavadoras es de un mes y de dos o tres días para las duchas. Por eso, el edil de EH Bildu Alberto Porras habla de “saturación” del centro Estrada. “No da para atender el aumento de la demanda y, por eso, ha dejado de ser un centro de acceso libre y ya solo se puede utilizar cuando los servicios sociales de base derivan a los demandantes”, censura.
(Diario de Noticias de Álava 10-02-2026)
Y no es algo que afecte solo a las personas que buscan refugio en URSSA, EGA o Fournier. También afecta, por ejemplo, a las muchas decenas de personas malienses solicitantes de asilo condenadas a vivir en la calle desde hace casi dos años. O a los otros más de dos centenares de personas viviendo en situación de calle de forma no elegida, es decir, forzada.
Si esta es la situación, y lo saben, y si no tienen alternativas para la pernoctación o refugio ¿por qué tanto empeño en quitar hasta el paupérrimo techo con el que cuentan a más de un centenar de personas? La respuesta no puede ser otra que lo que le preocupa o interesa a la alcaldesa no son esas personas sin hogar, sino los solares en los que buscan refugio. Creemos que con todo lo que hemos visto hasta ahora es más que suficiente para intentar elaborar una lectura final y unas conclusiones.
ALGUNAS CONCLUSIONES Y UNA REFLEXIÓN FINAL
Opción por el Malismo
En su libro “Malismo. La ostentación del mal como propaganda” describe el vitoriano Mauro Entrialgo una situación dada en Madrid, que no hemos podido sino recordar al ver el desarrollo de los acontecimientos que hemos relatado en torno a URSSA:
En las grandes ciudades, bajo una estrategia más humanitaria o más cruel, el derribo de construcciones precarias espontáneas es una innegable actividad institucional habitual. La diferencia es que unos años antes, o incluso durante el desvergonzado franquismo, se llevaba a cabo evitando toda publicidad. Casi a escondidas. Si no había otro remedio, las autoridades implicadas hacían hincapié en el realojo o la necesidad de intentar integrar a las personas sin hogar y, en el caso de que se publicaran imágenes, siempre mostraban lo constructivo: los pisos nuevos o los hogares sociales, nunca la humillante destrucción de lo poco que tienen lo que menos tienen. En 2022, la propia culpable directa de destrozar las exiguas pertenencias de centenares de ciudadanos sin hogar y dejarlos en la puta calle, sin ni siquiera un techo de chapa y ramas, no solo no esconde su participación, sino que estima publicitariamente provechoso alardear de ser la responsable de tal bajeza. El malismo ya se manifiesta con rotundidad.
Porque, sin olvidar, como apuntábamos al inicio de este largo texto, las contundentes razones que ya se han aportado con anterioridad por movimientos populares como Errekaleor Bizirik, Gasteiz Anitza o Gasteiz Antirrazista, y algunos medios alternativos (recordemos: la conexión evidente entre la “visita” de Vox a Errekaleor el 29 de abril; la instigación policial a personas de URSSA a la ocupación en Errekaleor; la obscena manipulación de la lectura político-mediática de enfrentamiento entre okupas de distinta condición, y la posterior ocupación policial de URSSA con su amplio despliegue mediático , todo ello en el intervalo de dos semanas), en lo que se refiere a la aportación de argumentos con la que intentamos contribuir con este texto, está claro que tanto instituciones políticas como policiales y no pocos medios han optado por ese malismo, desde el convencimiento, y es lo más grave, de que, como luego veremos, les supondrá réditos.
Maider Etxebarria, la Robin Hood a la inversa
Es el caso de la alcaldesa del equipo de gobierno PSE-PNV, que parece una Robin Hood a la inversa: les quita el techo y el suelo donde refugiarse a las personas más pobres económicamente, para entregárselo a quienes más tienen, las propietarias constructoras de URSSA; quienes a su vez se han hecho ricas económicamente, explotando el negocio tan redondo como abusivo de la necesidad de vivienda; y ello (cerrando el círculo vicioso de eso que llaman burbuja inmobiliaria) porque la alcaldesa, entre otras autoridades, no ha sabido o querido solucionar ese problema habitacional en la ciudad, ni actuar para impedir la especulación de las constructoras y grandes propietarias.
Más todavía, la alcaldesa y su equipo de gobierno no han actuado contra las situaciones de precariedad en las que se encontraban las personas residentes en esas fábricas (como a veces argumenta la alcaldesa) hasta que, “casualmente” se ha aprobado definitivamente el PGOU, lo que abre la puerta a la operación de compensación concebida para satisfacer a las constructoras dueñas de los terrenos de URSSA. Es evidente que hay una conexión directa entre ambas cuestiones.
Pero, pensémoslo despacio un poco. Por un lado, se les niega el pan y la sal, y se desaloja de su pequeño refugio a las personas sin hogar, argumentando no pocas veces la falta de recursos:
ha remarcado que "con los recursos que tenemos se está dando toda la ayuda que podemos".
Por otro lado, la alcaldesa afirmado que, con la actual situación geopolítica y el contexto internacional, se desconoce "cuáles van a ser las necesidades y las prioridades que vamos a tener que abordar".
Y, por otro ¿qué es lo que hizo el Ayuntamiento con los anteriores dueños de URSSA -la Corporación Mondragón- al venderles a precio de saldo los terrenos en los que se ubicaba la empresa en Jundiz? Ponerles en la mano 2,3 millones de euros (lo que sacaron en su venta) para que pudieran cobrar sus acreedores, principalmente entidades bancarias como Laboral Kutxa, Kutxabank, BBVA, Abanca, Banco Sabadell o el Banco Santander. Para quién está en situación de calle no hay recursos, pero el Ayuntamiento se los facilita a la Mondragón y de paso a las principales entidades bancarias. ¿No es eso Robin Hood al revés? Pues todavía hay más de lo mismo.
Porque, aunque no se llegue a decir de forma totalmente clara, y aún falten datos para cuantificar la operación ¿qué es lo que se está más que insinuando cuando se dice que la compra de URSSA por parte de la UTE de grandes constructoras va a tener su compensación (o permuta, o que va asociada u otros términos similares) en los terrenos edificables de Lakua? Pues que, a un grupo de constructoras (de esas que se forran a costa del maltrecho “derecho a la vivienda”, vaciándonos los bolsillos), ha llegado alguien del Ayuntamiento y les ha dicho: adelantad pasta, haceos con los terrenos de URSSA, desalojadlos, descontaminadlos, y a cambio, os facilitaremos un negocio redondo en los terrenos edificables de Lakua.
Otra vez lo mismo, a quien nada tiene se le quita hasta el techo para refugiarse, y al que vive en la abundancia a costa de la burbuja inmobiliaria, se le pone en bandeja hacer un negocio redondo. Vamos, que la alcaldesa y su equipo de gobierno, más que un Robin Hood a la inversa, parecen el sheriff de Nottingham. Lo dicho, el malismo.
Es la savia del capitalismo: expoliar a quienes apenas tienen para beneficiar a los poderosos
No descubrimos nada nuevo, lo sabemos, así funciona el capitalismo. Lo que sucede es que en su actual fase de expolio ya arremete sin miramientos contra cualquiera que le estorba. En palabras de Zibechi en su artículo Los de arriba vienen a por todo ya nos avisaba de lo que está pasando de forma aún más descarnada en otras partes del planeta:
La cúspide de poder y riqueza del capitalismo, integrada por alrededor de 70 a 80 millones de personas, ha perdido hace ya mucho tiempo cualquier escrúpulo, tirando por la borda la menor tentación humanitaria. Están dispuestos a masacrar a media humanidad para seguir bien arriba.
Por aquí, en un nivel de depredación capitalista aún menor -pero creciente-, operaciones como la analizada, convertidas en realitys justicieros, nos van preparando para aceptar situaciones como esta. Es lo que de forma clara y en primera persona recoge en Argia Zigor Olabarria, bajo el título de Pobretuen aurkado gerra Gasteizen, que termina con estos dos párrafos:
Akordatzen naiz haurra nintzela astindua sentitzen nuela inor eskean ikusten nuen bakoitzean, “nik etxea dut eta berak ez”, pentsatzen nuela, zentzugabekeria sinistu ezinik. Akordatzen naiz izebek behin 500 pezetatako txanpon erraldoia eman zidatela –dirutza haur harentzako–, pauso batzuetara eskean ari zen emakumea gurutzatu nuela, eta txanpona eman niola.
Haur hura hil zen, eta inoiz tarte batez berpizten bada ere, berarekin joan ziren justiziazko jarrera oinarrizkoenak, sentiberatasuna, harritzeko eta harrituz sumintzeko gaitasuna. Eta zure haurra, irakurle, bizi al da? Eta gure haur kolektiboa, zertan da? Biderkatzen jarraituko duten pobretuek zer aurkituko dute gugan, haurra, ala polizia?
La cuestión es que, aunque difícilmente encontremos medios generalistas que entren a ello, en estas operaciones quienes habitualmente salen despojadxs son quienes apenas nada tienen, mientras que los poderosos salen beneficiados en diversas maneras, como vamos a ver.
¿A quiénes les renta todo esto y por qué?
a) Las obscenas medallas que se colocan los poderes políticos
Hay una conocida frase antimilitarista que describe crudamente qué es la obscenidad: “la imagen de las condecoraciones sobre el pecho del general victorioso”. Pues bien, a esa obscenidad nos recuerdan las medallas-réditos políticos que buscan buena parte de los grupos municipales con estas operaciones contra las personas sin hogar.
No obstante, como habrá quien se pregunte qué réditos le va a suponer todo esto al equipo de gobierno del PSE-PNV, analicémoslo brevemente. En primer lugar, dar muestras de políticas de dureza contra los sectores de la población más criminalizados por la derecha, la extrema derecha y los medios sensacionalistas: okupas y personas sin techo. Ya hemos visto que la invasión policial de URSSA no fue decretada por juzgado ninguno, fue iniciativa de la alcaldesa que, como también hemos podido comprobar, no buscaba mejorar la situación de las personas abocadas a vivir en esas condiciones por la falta de ayudas, sino amedrentarlas y criminalizarlas, facilitando con ello que se vayan o que sean detenidas (al tiempo que mandaba un mensajito a Errekaleor Bizirik y tanteaba cómo sigue de apoyo popular). Da la impresión de que la forma de afrontar el grave problema del sinhogarismo por parte del equipo de gobierno es ese: intentar hacerles la vida imposible para que se vayan o para que se vean en la obligación de delinquir para sobrevivir, y entonces ser detenidos.
En segundo lugar, apuntarse el tanto de “fue este equipo de gobierno quién limpió esas fábricas para entregarlas al Anillo Verde y no a la especulación inmobiliaria”. Algo que, por otro lado, le facilitó que Elkarrekin aprobara el PGOU y que EH Bildu no se opusiera. Aquí puede estar buena parte de la explicación del estruendoso silencio de ambas formaciones ante la invasión policial de URSSA, que ya hemos señalado (habrá que ver qué postura mantienen cuando se lleven a cabo los desalojos prometidos y, sobre todo, cuando se aclaren las cuentas de las viviendas a construir en Lakua, asociadas a la compra de URSSA por las constructoras).
En tercer lugar, es evidente que todo esto le va ayudar al equipo de gobierno a mejorar las relaciones con una de las constructoras de la UTE, la alavesa Yarritu, con quien tiene pendiente una guerra abierta por la desclasificación de terrenos urbanizables en el Sur de la ciudad. Operaciones como la tejida en torno a URSSA y los terrenos edificables en Lakua, seguro que calman ánimos. Lo que está claro es que esa operación supondrá un menor ingreso a las arcas municipales. Menor ingreso que, cuando menos, equivaldrá a lo que ya ha pagado la UTE por los terrenos de URSSA (2,3 millones), lo que le cueste la descontaminación del terreno (no menos de 1 millón) y el beneficio que se les haya prometido en Lakua para convencerles de que entren en una operación en la que no hubiera entras sin todo ese tipo de garantías previas. Para perder esos millonarios ingresos el equipo de gobierno tiene voluntad política e imaginación para pergeñar la operación señalada. Pero para encontrar recursos sociales y económicos que planteen una solución digna para las personas sin hogar, dicen no contar con presupuesto suficiente, ni ser capaces de elaborar soluciones imaginativas (por ejemplo, con las viviendas y otras instalaciones municipales vacías o cerradas)
Por lo que se refiere a los réditos que cree obtener el grupo municipal popular: cree que con ello logrará un buen puñado de votos. En su loca carrera por parecerse lo más posible a la extrema derecha, el PP anda compitiendo con Vox en ver quién es el que realiza y cuelga el video más obsceno de los espacios ocupados en Gasteiz (en URSSA los populares se han autograbado al menos tres), refiriéndose a las personas que se ven obligadas a pernoctar allí como si fueran una plaga de insectos a quienes habría que fumigar hasta hacerles desaparecer. En palabras del concejal pepero Gustavo Antepara en la Comisión de Seguridad del Ayuntamiento del 7 de enero de 2026:
O sea, Vitoria quién te ha visto y quién te ve. O sea, para mí eso no es normal. Para nosotros. O sea, que nosotros le volvemos a instar a desalojar estas naves que para nosotros son foco de delincuencia y símbolo de decadencia social.
Esa ¿política? piensan que les da votos y por eso exhiben esos videos. No sabemos si les dará votos, pero ese tipo de propaganda electoral a costa de cosificar y criminalizar a quien nada tiene, responde perfectamente a la idea de obscenidad con la que abríamos este apartado.
Lo más sonrojante, por la vergüenza ajena que provoca, es el hecho de comprobar quién es el concejal del PP que interpela sobre la situación en URSSA y las irregularidades o delitos que según él estarían cometiendo quienes pernoctan en URSSA. Decimos que es sonrojante, porque Antépara ha sido señalado en numerosas ocasiones por investigaciones periodísticas de Argia, en las que se demuestra, por ejemplo, que su empresa ha sido expedientada al menos cinco veces por hacer obras sin la licencia correspondiente en apartamentos turísticos que mantiene sin estar en el preceptivo registro del Gobierno Vasco. Es lo de la paja y la viga, pero en versión obscenidad concejil pepera. Ahora solo falta que los de Vox le digan que se lleve a los okupas de URSSA a sus apartamentos turísticos sin registrar… Algo que fácilmente puede suceder, dada las relaciones que tiene entre ambas partes, pues ese mismo concejal del PP, Gustavo Antépara, junto al procurador alavés de Vox, Jonathan Romero, fueron las personas que aparecieron (y por lo tanto, hay que deducir que las organizadoras) a la asamblea vecinalista convocada en Adurtza a principios de junio, con el objetivo que recoge claramente un medio local:
Deialdian “segurtasun” gehiago eskatzearen aitzakiapean, migranteak seinalatu eta kanporaketa aldarrikatzen zuten: guztiaren errudun gisa jarriz migratu oro, gero VOX zein PP alderdiek elektoralki kanalizatzeko.
(Hala Bedi Irratia, 08-06-2026)
b) Los diversos dueños y acreedores de URSSA (bancos, constructoras, grandes corporaciones) cantan bingo en el cartón municipal
Ya lo hemos venido indicando, pero resulta tremendamente escandaloso y obsceno en todo este asunto observar cómo se criminaliza, descalifica, acosa y despoja a quien no tiene ni ayudas para encontrar un techo bajo el que vivir, mientras que el desalojo de estas personas se realiza en unos terrenos en los que el Ayuntamiento:
a) había permitido a los antiguos propietarios (la Corporación Mondragón) ocuparlos irregularmente durante casi cuarenta años (y luego critican a Errekaleor, ¡hay que joderse!)
b) a esos mismos dueños de la Corporación Mondragón, ocupas irregulares que se habían instalado en Campo de los Palacios por una autorización en precario (esto es una cesión de uso limitada), les permitió sacar a venta los terrenos que ocupaban en URSSA (imaginemos qué pasaría si hiciera lo mismo con sus actuales moradores) y embolsarse con ello 2,3 millones de euros con los que pagar a sus acreedores, todos “gente muy necesitada” (las principales entidades bancarias vascas y españolas)
c) a los adquirientes del terreno, los actuales dueños, una UTE de potentes constructoras y promotoras inmobiliarias, les compensará por su “inversión” en un suelo sin valor, con la promoción de viviendas que se llevará a cabo en terrenos municipales de Lakua… y que por las cuales la población que pueda permitírselo, terminará entregando sus ahorros a las promotoras y a las entidades financieras que gestionen las hipotecas.
Dicho de otra forma, mientras que contra quien nada tiene (económicamente) la política municipal se basa en hostigarle con todos los cuerpos policiales a su alcance, a quienes nadan en la abundancia a costa de nuestros ahorros (sean entidades financieras o promotoras y constructoras) se les brindan mecanismos necesarios para que hagan negocios redondos que significan menores ingresos para las arcas municipales, y para la población.
c) La extrema derecha en sus diferentes ramas
La extrema derecha, lamentablemente, no es tan sólo una organización política (llámese Vox, Salf o similar), sino que cuenta con distintas ramificaciones para intentar influir y condicionar a la opinión pública y a las poblaciones. En este caso en concreto han obtenido réditos al menos tres de sus ramificaciones:
1) política: Vox, quien con su visita mediática a Errekaleor fue el primero que desarrolló el discurso falacia del enfrentamiento entre tipos de okupación, discurso que rápidamente fue asumido por el PP, y en parte por la propia alcaldesa. Como está ocurriendo en otros temas, la ultraderecha consigue llevar a su ámbito a otras fuerzas políticas que por mero cálculo electoral asumen postulados no solo falsos y manipulados sino abiertamente discriminatorios y criminalizadores.
2) policial: las reiteradas actuaciones policiales que hemos relatado en las que se incitaba a la gente residente en URSSA a la okupación en Errekaleor, e incluso se facilitaba esa okupación con un conato de desalojo de una vecina de Errekaleor sin mandamiento judicial, son una demostración clara de cómo el discurso de ultraderecha está instalado en buena parte de los cuerpos policiales (no hay más que ver sus resultados en las elecciones sindicales). A estas alturas, no conocemos ningún posicionamiento público de institución alguna (ni, mucho menos, cargo policial) que haya criticado y/o cuestionado ese proceder. Ese silencio es otra forma de aprobación.
3) mediática: hacemos referencia concreta al discurso de fondo desarrollado en la mayoría de artículos que sobre el tema ha escrito David González para El Correo. No decimos que D.G. sea de ultraderecha (no sabemos si es así, aunque ya hemos señalado algunas amistades peligrosas, como “Terra Ignota” que tiene en ese ámbito), pero su enfoque de las noticias en las que a menudo criminaliza y denigra la imagen de las personas residentes en URSSA, sus fuentes policiales anónimas (que frecuentemente desinforman más que informan) y la falta de contexto en sus publicaciones, sirven de altavoz a ese discurso ultra. Por eso en no pocas ocasiones utilizan sus sesgados artículos para denuncias políticas de la derecha y la extrema derecha. D.G. no sabemos que gana, salvo que lo suya sea conseguir prestigio a costa de una recua de opinantes en los comentarios de sus noticias, que no solo multiplican la visión apocalíptica de la seguridad en la ciudad que normalmente proyecta D.G., sino que con ello convierten a los artículos de su autor en los más vistos de la edición digital. Ah, claro, y como de costumbre, sus artículos laudatorios sobre los cuerpos policiales, seguro que le abren la puerta a nuevas exclusivas que le deslicen esos cuerpos policiales.
Una última reflexión que creemos que rasca en la conciencia y el cerebro del pensamiento crítico
No quisiéramos terminar este quizá demasiado extenso texto sin abordar una cuestión insoslayable: la carencia de respuesta adecuada ante estas situaciones por parte de quienes nos reclamamos del pensamiento crítico y pretendemos no solo oponernos a la estigmatización de las personas por su condición económica u origen, sino, sobre todo, en el tránsito hacia una transformación social, abrir caminos reales de abordaje en la que estas situaciones no se reproduzcan.
Somos conscientes y valoramos muy positivamente posicionamientos públicos y actuaciones concretas llevadas a cabo por iniciativas populares como Errekalor Bizirik, Gasteiz Antirrazista o Gasteiz Anitza, así como por parte de otros agentes sociales en Adurtza y otros barrios de la ciudad que trabajan de forma más anónima. Su trabajo es sencillamente admirable. Pero no es suficiente. Y no es solo su responsabilidad, sino que debe serlo colectiva.
La respuesta que como sociedad demos a un problema que -mientras el capitalismo expoliador siga avanzando a sus anchas- va a ir en aumento, no puede quedarse en meras palabras o actos puntuales de solidaridad. De eso ya se encarga la alcaldesa cuando, después de todo lo que hemos visto, es capaz de declarar que:
En cualquier caso, ha destacado que "Vitoria siempre hemos sido una sociedad a todos los niveles muy solidaria, muy sostenible y desde luego muy unida". Por ello, con sus recursos, "que también son finitos" pretenden "ofrecer todas las posibilidades a cualquier persona que se encuentre en una situación más vulnerable".
Tampoco podemos conformarnos con esperanzadoras proclamas de cómo tras la transformación o revolución social que pretendemos no se darán estas situaciones. En el caso concreto que hemos abordado en el texto, salvo quien quiera ponerse vendas, todxs sabemos que la situación se va a complicar aún más. De hecho, ya está sucediendo. Cuando hay más de un centenar de personas (sólo en el caso de URSSA) abocadas a sobrevivir sin recursos, está clara la única opción, como una de las personas residentes en URSSA pone sobre la mesa con lógica apabullante:
"Si nos mandan fuera, igual hay más problemas"
"No damos problemas. Solo queremos papeles y trabajar para ayudar a las familias y una habitación", repiten cual mantra. Esto último, sin embargo, reconocen que "está muy difícil, no hay alquiler", por el dinero y el papeleo exigido.
Habib interviene de nuevo para puntualizar que, entre el centenar de residentes en ambas fábricas "hay quienes trabajan con la chatarra, quienes tienen ayuda...". Pero advierte de que, si les desalojan, será peor. "Si nos mandan todos fuera, igual hay más problemas para la Policía, porque al dormir fuera, qué van a hacer, robar, porque no hay comida ni hay nada", concluye.
Estas situaciones pueden llegar a crear graves conflictos de convivencia, para cuya resolución o nos dotamos urgentemente de herramientas reales, abordando en profundidad cuestiones que rascan, (como, por ejemplo, ¿nuestra solidaridad tiene límites?; y de ser que sí ¿dónde los marcamos, en, por ejemplo, el miedo que nos provoca la sensación de inseguridad, sea real o no? ¿y cómo hacemos frente a ese miedo sin contribuir a criminalizar a quien necesita nuestra solidaridad?, ¿es este un planteamiento maniqueo?...) y las ponemos en práctica haciéndolas accesibles al vecindario, o estaremos dejando vía libre al vecinalismo ciudadanista que tanto alimenta a la extrema derecha (aunque haya quien lo disfrace de radicalismo de izquierdas promoviendo razias). Y todo eso está comenzando a suceder ya en la ciudad, aunque las instituciones se desentiendan. Por eso la urgencia de trabajar y desarrollar esas herramientas desde los movimientos populares. Para que al menos nosotrxs pasemos de las palabras a los hechos. Nos va en ello la dignidad propia y ajena como seres humanos y como colectividad.

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