El próximo 28 de diciembre, en Cideci-Unitierra. SCLC, Chiapas, México, dará comienzo el primer acto de los Encuentros internacionales de Rebeldías y Resistencias que, durante todo un año, impulsado por el zapatismo, desarrollará debates, reflexiones, encuentros y festejos, semilleros, caminatas, pláticas y otras variadas actividades, con el objetivo, ya señalado desde hace tiempo por el movimiento zapatista, de pensar y preparar el qué hacer, no sólo durante la Tormenta, sino ahora, especialmente, en el Día Después de la Tormenta, tal y como ya adelantaron el pasado 10 de octubre las Asambleas de Colectivos de Gobiernos Autónomos Zapatistas (ACEGAZ), las comunidades zapatistas y el EZLN, convocando a todas las personas, grupos, colectivos, organizaciones, movimientos y pueblos originarios que han suscrito la llamada Declaración por la Vida a participar en los encuentros internacionales de rebeldías y resistencias 2024-2025 con el tema: LA TORMENTA Y EL DÍA DESPUÉS
El concepto de la Tormenta en los análisis del zapatismo viene apareciendo desde, al menos, hace casi 10 años, cuando en 2015, en la convocatoria zapatista denominada “Seminario El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, tal y como recogen Rene Olivera Salinas y Alonso Gutiérrez Navarro en “Legado de los Pueblos y la Comunidades Zapatistas a la lucha por la tierra y la vida frente a la Tormenta” el zapatismo nos avisaba del “avistamiento de “una catástrofe” por venir “en todos los sentidos”, una Tormenta que cambiaría por completo el paisaje conocido, la cual nos alcanzó casi de inmediato.”
No era la primera vez que personas cercanas al Zapatismo utilizaban esa metáfora para describir la situación mundial actual. Por ejemplo, Raúl Zibechi ya escriba un artículo en 2011 con el título de “Sudamérica ante la tormenta global”, y seguiría haciéndolo posteriormente avisando tanto de que “La tormenta sistémica ya está aquí” (2015), como de los primeros relámpagos en 2016, del “Salto cualitativo en las tormentas” (2018), o la necesidad de crear arcas comunitarias.
Sea como fuere, hace ahora poco más de un año, el Zapatismo, a través de cerca de una veintena de textos bajo el título conjunto de El Común y la No Propiedad, nos anunciaba por boca del Capitán Marcos que, tras profundos cambios y ajustes internos en la estructura y forma de organización de las comunidades zapatistas, producto de profundas reflexiones, éstas:
«Ya podemos sobrevivir a la tormenta como comunidades zapatistas que somos. Pero ahora se trata no sólo de eso, sino de atravesar ésta y otras tormentas que vienen, atravesar la noche, y llegar a esa mañana, dentro de 120 años, donde una niña empieza a aprender que ser libre es también ser responsable de esa libertad»
Pero ahora dan un paso más. Ahora se trata de fijar la mirada, las reflexiones, las ideas y las propuestas en el Día Después de la Tormenta, y para ello plantean unos Encuentros Internacionales de Rebeldías y Resistencias, a desarrollarse durante lo que queda de 2024 y a lo largo de todo el 2025, pretendiendo ser un espacio para fortalecer la organización y el diálogo entre comunidades indígenas, movimientos sociales y populares, colectivos internacionalistas y personas comprometidas “con la lucha por la vida y la justicia”. Nada más y nada menos. Por eso el plan de trabajo es amplio, como en lo general anunciaron ya el pasado octubre:





