martes, 10 de diciembre de 2024

La Tormenta y el Día después. Encuentros internacionales de Rebeldías y Resistencias

 


 

El próximo 28 de diciembre, en Cideci-Unitierra. SCLC, Chiapas, México, dará comienzo el primer acto de los Encuentros internacionales de Rebeldías y Resistencias que, durante todo un año, impulsado por el zapatismo, desarrollará debates, reflexiones, encuentros y festejos, semilleros, caminatas, pláticas y otras variadas actividades, con el objetivo, ya señalado desde hace tiempo por el movimiento zapatista, de pensar y preparar el qué hacer, no sólo durante la Tormenta, sino ahora, especialmente, en el Día Después de la Tormenta, tal y como ya adelantaron el pasado 10 de octubre las Asambleas de Colectivos de Gobiernos Autónomos Zapatistas (ACEGAZ), las comunidades zapatistas y el EZLN, convocando a todas las personas, grupos, colectivos, organizaciones, movimientos y pueblos originarios que han suscrito la llamada Declaración por la Vida a participar en los encuentros internacionales de rebeldías y resistencias 2024-2025 con el tema: LA TORMENTA Y EL DÍA DESPUÉS

 

El concepto de la Tormenta en los análisis del zapatismo viene apareciendo desde, al menos, hace casi 10 años, cuando en 2015, en la convocatoria zapatista denominada “Seminario El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, tal y como recogen Rene Olivera Salinas y Alonso Gutiérrez Navarro en “Legado de los Pueblos y la Comunidades Zapatistas a la lucha por la tierra y la vida frente a la Tormenta” el zapatismo nos avisaba del “avistamiento de “una catástrofe” por venir “en todos los sentidos”, una Tormenta que cambiaría por completo el paisaje conocido, la cual nos alcanzó casi de inmediato.”

 

No era la primera vez que personas cercanas al Zapatismo utilizaban esa metáfora para describir la situación mundial actual. Por ejemplo, Raúl Zibechi ya escriba un artículo en 2011 con el título de “Sudamérica ante la tormenta global”, y seguiría haciéndolo posteriormente avisando tanto de que “La tormenta sistémica ya está aquí” (2015), como de los primeros relámpagos en 2016, del “Salto cualitativo en las tormentas” (2018), o la necesidad de crear arcas comunitarias.

 

Sea como fuere, hace ahora poco más de un año, el Zapatismo, a través de cerca de una veintena de textos bajo el título conjunto de El Común y la No Propiedad, nos anunciaba por boca del Capitán Marcos que, tras profundos cambios y ajustes internos en la estructura y forma de organización de las comunidades zapatistas, producto de profundas reflexiones, éstas:

 

«Ya podemos sobrevivir a la tormenta como comunidades zapatistas que somos. Pero ahora se trata no sólo de eso, sino de atravesar ésta y otras tormentas que vienen, atravesar la noche, y llegar a esa mañana, dentro de 120 años, donde una niña empieza a aprender que ser libre es también ser responsable de esa libertad»

 

Pero ahora dan un paso más. Ahora se trata de fijar la mirada, las reflexiones, las ideas y las propuestas en el Día Después de la Tormenta, y para ello plantean unos Encuentros Internacionales de Rebeldías y Resistencias, a desarrollarse durante lo que queda de 2024 y a lo largo de todo el 2025, pretendiendo ser un espacio para fortalecer la organización y el diálogo entre comunidades indígenas, movimientos sociales y populares, colectivos internacionalistas y personas comprometidas “con la lucha por la vida y la justicia”. Nada más y nada menos. Por eso el plan de trabajo es amplio, como en lo general anunciaron ya el pasado octubre:

miércoles, 27 de noviembre de 2024

El euskara como ariete xenófobo de Pako Sudupe (y otras personas que se dicen de la izquierda vasca)

 

 

 

Pako Sudupe idazlea. (Iraia Oteiza) 

 

 

Escribo desde las tripas (así que nadie espere sesudos análisis en estas líneas), desde el profundo dolor que me causa el ver la utilización espuria y perversa que en los últimos tiempos diversas personas vinculadas a la "izquierda vasca" están llevando a cabo de uno de los tesoros más increíbles que me ha regalado esta tierra: su idioma, el euskara. Y lo hago en castellano principalmente por dos razones. Primera, porque renuncio, me niego a hablar en euskara con quienes así lo utilizan y, segunda, porque quiero que puedan leer estas líneas muchas de esas personas que han venido a vivir a esta tierra, que aún no conocen su idioma, que quizá no son todavía conscientes del tesoro que se están perdiendo y, lo peor, que pueden pensar que la mayoría de las personas euskaldunes estemos de algún modo de acuerdo con la utilización del euskara como ariete xenofóbico.

 

A los artículos a los que me refiero son principalmente Geure herrian bizitzeko eskubidea, firmado por Pako Sudupe, “ensayista escritor”, y publicado inicialmente en Zuzeu el 21 de septiembre (posteriormente publicado en Berria, aunque días después se borró); el segundo, Inmigración en Euskal Herria, firmado por Joxemari Olarra Agiriano, “Militante de la izquierda abertzale”, y publicado el 25 de septiembre en Naiz. Probablemente haya habido más, pues por algo declaraba la editora de Katakrak Nerea Fillat en El Salto el 4 de marzo de este año que en el ámbito de la cultura “hay voces que dicen que hay políticas que se hacen desde el mundo del euskara que son bastante racistas y discriminatorias”; y Unai Apaolaza Amenabar, también indicaba el problema unos meses antes en Berria en septiembre de 2023 con el artículo Euskalgintza Bidegurutzean. No es el objetivo de este texto hacer un estudio amplio de lo publicado, con lo ya reseñado es más que suficiente para la opinión y vivencia personal que quiero trasladar.

 

Me quiero centrar en desmontar las falsedades. No lo voy a hacer con el texto de Olarra, pues creo que, afortunadamente, ha tenido contestación adecuada tanto por parte de tres personas de la Secretaría Nacional de Sortu, Xabi Iraola Larraia, Lur Albizu Etxetxipia, y Arkaitz Rodriguez Torres, en el artículo (del mismo título que el de Olarra) Immigrazioa Euskal Herrian, publicado en Berria el 6 de noviembre y luego en castellano en Naiz, así como, previamente, por parte del “Militante del Movimiento Socialista” Adam Laamirni Agirrezabala, en el texto publicado en Naiz el 10 de octubre con el título de Respuesta a Joxemari Olarra, y recientemente también en Naiz por el "Militante de Ongi Etorri Errefuxiatuak" Germán García Marroquín.

 

 Sí lo voy a hacer con el de Pako Sudupe, tanto porque ha tenido menos respuestas (hasta donde conozco principalmente la breve –y por lo tanto parcial, aunque adecuada-  respuesta de Fernan Mendiola en Euskaldunok, hizkuntzak, migrazioak eta historia, publicada en euskalherriairratia el 23 de octubre), como por, sobre todo, ser un texto que cumple con muchas de las habituales artimañas de los discursos xenófobos a los que se pretende cubrir con un manto de aparente progresismo, algo a lo que parece responder también la obra general de Sudupe, que junto a biografías y ensayos de destacados personajes de la izquierda vasca (Telesforo Monzón, Beltza o Txillardegi), recientemente ha publicado un libro titulado Inmigrazio eta abertzaletasuna, editado además por la Euskal Herriko Unibertsitatea, que no he leído ni, como luego se comprenderá, leeré, ni recomiendo su lectura.

 

Una última aclaración previa. Quien esto escribe no es una persona entendida o experta en la materia, soy un migrado a Euskal Herria a finales de los 80 a quien, al llegar a esta tierra, mucha gente (de forma muy especial en los euskaltegis y en lo movimientos populares a los que me incorporé -el antimilitarismo y la autogestión vecinal-, aunque también en las calles y en los bares) me enseñó a amar el euskera, y me ayudó lo indecible facilitándome su aprendizaje, proceso que supuso mucho más que la adquisición de una habilidad lingüística:  me permitió conocer mucho más a fondo la idiosincrasia del pueblo que hizo surgir el euskara, todo lo cual no hubiera sido posible con un simple estudio académico, y sin la implicación en el proceso de buena parte de la gente euskaldun que fui conociendo. Por eso me duele tanto ver la utilización perversa de tintes xenófobos que del conocimiento del euskera se hace en el texto referido, basándose en bulos, rumores, medias verdades y no pocas falsedades. Mi humilde contribución a la defensa del euskara, en esta ocasión, se centrará por tanto en intentar desmontar el discurso, a pesar de todas mis carencias (seguro que hay otra gente que lo pueda enriquecer con aportaciones más sustanciosas), pues creo que hay que hacer frente de forma decidida a todo este tipo de planteamientos, que son los que en el fondo ponen realmente en riesgo el futuro del euskara. Y, desde luego, igual que con la utilización del euskara con fines xenófobos, me posiciono en contra de aquellas gentes que desde pretendidas posturas “progresistas” o “de izquierdas” dicen defender el euskara mientras realmente impulsan medidas que limitan más y más (incluso en ámbitos como las administraciones públicas) su uso, extensión y normalización, poniendo en riesgo su supervivencia.

 

 

Analizando el texto xenófobo de Pako Sudupe

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Autocrítica y cuestionamientos fecundos en los movimientos populares

 


 


Desde hace un tiempo observamos con satisfacción cómo, desde personas o colectivos de diversos movimientos populares, se van poniendo a debate y cuestionamiento algunas cuestiones que chirrían con un planteamiento radicalmente transformador. Cuando esos cuestionamientos se elevan a lo público no desde el reproche a nadie, sino desde la autocrítica o el diálogo abierto, tienen el efecto también de empujarnos a todas y a todos a (re)plantearnos puntos de vista, posicionamientos, argumentos, dinámicas y actitudes. Por eso son tan válidos.

Hoy traemos a esta entrada tres ejemplos (hay bastante más) de lo que comentamos. No los vamos a analizar, esa tarea nos toca a cada quien, pero sí vamos a agradecer su esfuerzo a las personas que los han realizado. Los tres tienen en común su lugar inicial de publicación, Zona de Estrategia, una revista digital que “pretende agitar la crítica y construir herramientas de intervención que no rindan pleitesía a ninguna forma de gobierno” proyecto al que dedicaremos una próxima entrada, pero que, como vemos con estas aportaciones, ya está dando muy buenos frutos.

El primer y largo artículo se trata del escrito por Charlie Moya Gómez ((librera, investigadora, activista marica y cuir) y titulado ¿Por qué el movimiento LGTBIQ+ debería disolverse? Contra el efecto pacificador de la izquierda. Como se resalta en la entradilla de su publicación: Este texto llama a repensar el movimiento a partir de la solidaridad y la acción directa para superar el identitarismo desafiando el statu quo y recuperando el potencial de cambio social radical. El artículo abre el melón de bastante cuestiones pendientes. Veamos un ejemplo que os anime a su lectura:

Podríamos entender que, por lo menos, hay dos formas de comprender el movimiento LGTBIQ+: una en vinculación con las instituciones y partidos y otra en la autonomía, los colectivos de base o la política de calle. Bien, esto es algo que podíamos entender hasta ahora. Pero las demandas y los mensajes que al final tienen que ver con el discurso político, cada vez son más semejantes en ambos supuestos bandos. Por poner un ejemplo: en el manifiesto unitario del Orgullo Crítico de Madrid de 2023 se hacían alusiones a los «limitados avances en la adquisición de derechos», a los «derechos humanos» como tal, a las «pocas protecciones» que se otorgan desde instituciones como la Comunidad de Madrid, a «formar familias cishetero disidentes», a la «identidad política», a las «minorías entre minorías»3. ¿No suena todo a proclama democrática? ¿No tiene un aire excesivamente demandante, asimilacionista y buscador de derechos a la manera de las asociaciones institucionales?

Si he puesto estos ejemplos desde el inicio es porque quiero llegar a un lugar muy concreto: los movimientos sociales se han equivocado en el fin de este último ciclo político y es de urgencia que planteen de nuevo su devenir, su acción y su discurso. En estos casos, quizás fueron un error las concentraciones por la muerte de Samuel (o el formato que adquirieron), quizás también la concentración por el ataque al chaval de Malasaña, o las proclamas del Orgullo Crítico. Teniendo en cuenta la capacidad de convocatoria y la potencia revolucionaria de enardecer de esa forma a la masa social, ¿por qué limitarla a un acontecimiento como un asesinato? ¿Por qué convocar un velatorio enfurecido y no poner las fuerzas en urgencias aún más extremas? ¿Por qué sacar a la calle a miles de personas solo en un caso tan específico? ¿Por qué no, antes o después, el movimiento LGTBIQ+ utilizó su capacidad de movilización para fines más comunes y menos sectorializados?

Si me estoy centrando específicamente en el movimiento LGTBIQ+ es porque he formado parte de él y porque entono el mea culpa en su deriva. Podría hacerlo extensivo a cualquier movimiento social en el que participemos (feminismo, antirracismo, migra, disca, gorde…); todos tienen el nexo común de la identidad. Esta reflexión que pretendo abrir no es una acusación, sino una llamada a pensar en común cuál es el siguiente paso y cómo podemos volver a estar alertas ante el colapso y la crisis que vienen. Además, importante, qué papel jugamos colectivamente en esto y en qué lugar nos deberíamos situar.



El segundo texto es el titulado El problema de los grupos, escrito por Carolina Vacas, Javier Correa y María Linares, de la Escuela de las periferias, un grupo de autoformación política de la Villana de Vallekas. Se destaca del texto que “Se trata de poner el problema de los grupos en el centro. No tanto para pensar cómo nos organizamos, sino por qué, aunque nos organicemos, no opera ningún cambio en nuestras formas de vida”. Os adelantamos sus dos primeros párrafos para que veáis alguna de las muchas cuestiones interesantes que aborda:

 

La discusión en torno a la organización

La discusión política en torno a la organización es una cuestión histórica. Las mismas preguntas que se discutían en los ateneos libertarios y las casas del pueblo de los años 30, y que retomaron los movimientos feministas de los 70, vuelven a ponerse sobre la mesa hoy. Como elementos periféricos del sistema, los distintos grupúsculos políticos han debatido a lo largo del tiempo cómo organizarse para conseguir sus objetivos, sean estos conquistar el Estado, derrocar un gobierno u ocupar un centro social. En la tradición comunista, la discusión en torno a la organización ha sido fundamental y pautada: la construcción de un partido de masas, la generación de una vanguardia política, la disciplina militante, pero la camaradería que opera en el seno del partido también ha sido uno de los puntos discusión para los marxismos heterodoxos. Así mismo, muchos, inscritos en la estela autónoma y libertaria, han visto en la jerárquica y vertical estructura del partido el germen de los autoritarismos.

Es imposible negar que hoy esta discusión se encuentra otra vez sobre la mesa. La crítica del Movimiento Socialista (sean cuales sean sus siglas) a los movimientos sociales en Madrid se dirige principalmente a esta cuestión: las que militamos estamos desorganizadas o, para ser más precisas, nos organizamos en formas inefectivas (como el movimiento o el centro social). Si las vertientes vascas o catalanas (Gazte Koordinadora Sozialista y Horitzó socialista) dirigen también la crítica a su herencia independentista y dicen que no es necesario esperar a la independencia del Estado español para iniciar un proceso de emancipación de la clase trabajadora, el movimiento socialista del interior (Coordinadora Juvenil Socialista) se arma básicamente en torno a la crítica a los movimientos sociales. Según su diagnóstico, la forma actual movimentista de las luchas no es capaz de escalar el conflicto para torpedear verdaderamente el sistema y mantiene dispersas un número limitado de fuerzas que, de estar más organizadas (por ejemplo, en un partido), serían mucho más efectivas.



Finalmente, el tercer sustancioso textos se trata del titulado Un linchamiento feminista da la puntilla a la nueva política, que es obra del Colectivo Cantoneras (Almudena Sánchez, Beatriz García, Marisa Pérez, Fernanda Rodríguez, Nerea Fillat y Nuria Alabao), un colectivo que, a nuestro juicio, escribe textos y reflexiones cada vez más interesantes y sustanciosas. Veamos dos párrafos gancho, aunque creemos que os atrapará desde el inicio

En el camino de la nueva política se cruzó la irrupción del ciclo feminista, lo que provocó un intento de apropiación institucional de todo ese capital político. Este sirvió tanto para posicionarse dentro del parlamento como el azote de la derecha, como para gobernar en nombre del movimiento feminista, o incluso para las peleas internas por posiciones en listas: no me quieren porque soy demasiado feminista –decía Irene Montero–. Hoy el bumerán golpea en la nuca a Sumar/Más Madrid pero en realidad es la puntilla de todo el espacio del cambio. Abandonados quedan los problemas reales que el feminismo combate: la violencia, pero también la división sexual del trabajo –las posiciones subordinadas en lo laboral de los sectores más precarios y feminizados– y su relación con las tareas de reproducción social. Digamos que el número de veces que el feminismo ha estado en la boca de los y las nuevas políticas no ha estado a la altura de los logros obtenidos, sobre todo desde la óptica de un feminismo de transformación que tenga en cuenta la cuestión de clase.

(…)

Las relaciones de mierda no son agresiones machistas

El último ciclo feminista quería alertar sobre la gravedad de las violencias, pero terminamos discutiendo sobre una ley –la del solo sí es sí– que supuestamente acabaría con ellas por la vía del código penal. Los debates de estos años, que podrían haber sido imprescindibles para avanzar en la comprensión y la lucha contra estas situaciones han tenido también algunos efectos contraproducentes que empezamos a comprender mejor a partir de este caso.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Rojava: ¿Un contrato social para la revolución? Construyendo la autonomía democrática en el Norte y Este de Siria

 

    (Imagen tomada de: https://www.kurdistanamericalatina.org/repercusiones-positivas-sobre-el-nuevo-contrato-social-del-norte-y-el-este-de-siria/)

 

 

Existe una visión común de lo que significa y parece ser la revolución, que la plantea como un momento en el que todos los males del mundo son finalmente derrotados. Es muy probable que esa imagen sea el resultado de relatos simplificados y de una manipulación intencionada de la verdad diseñada para hacer que la gente abandone su lucha por la libertad en el momento en que aparece el primer inconveniente. En realidad, según todos los relatos de la experiencia pasada y presente, la revolución no se limita a un solo momento ni es la victoria final de todo lo bueno. Más bien, es la lucha interminable a través de la cual las contradicciones subyacentes en la sociedad salen a la superficie y se enfrentan continuamente, desatando simultáneamente lo mejor y lo peor de la humanidad. Es a la vez aterradora y hermosa, y no encaja fácilmente en narrativas simples.

Tal es la realidad de la “Revolución de Rojava”, que comenzó hace exactamente doce años en la región siria ocupada del Kurdistán occidental, y que hoy se ha extendido a la mayor parte del norte y este de Siria. En este tiempo, uno de los temas que ha suscitado más curiosidad e incomprensión sobre la revolución es el de su Contrato Social. Escrito en 2013 y adoptado simultáneamente a principios de 2014 en las tres regiones de Rojava que habían sido liberadas en ese momento, representó la consolidación de la autonomía de las regiones respecto del Estado sirio, así como la cristalización de los logros de la revolución. Por esta razón, su continua evolución, habiendo sido actualizado dos veces desde entonces, refleja la forma en que la revolución se ha desarrollado a lo largo del tiempo. Al observar el Contrato Social podemos aprender sobre las realidades y contradicciones inherentes a cualquier proceso revolucionario, así como el enfoque único que el Movimiento de Liberación Kurdo ha adoptado para enfrentarlas.

 

 

Lo hemos dicho bastantes veces, es cuando menos paradójico que la inmensa mayoría de las actuales apuestas revolucionarias que se plantean en el Norte Global se esfuercen de forma machacona por tomar como referencia procesos revolucionarios antiguos, que a lo largo de la historia acumulan un amplio abanico de fracasos o derrotas y, sin embargo, parecen hacer caso omiso a las dos principales revoluciones que en la actualidad están demostrando con los hechos, muy por encima de solo teorías, la viabilidad de sus experiencias para acabar con el modelo capitalista en todas sus vertientes. Hablamos, claro está, de la revolución zapatista y de la revolución en Rojava. Nosotras seguimos aprendiendo a borbotones de esas experiencias que, además, en situaciones muy complicadas (afrontando guerras, represiones y todo los tipos de estrategias contrarrevolucionarias que el capitalismo utiliza en su Cuarta Guerra Mundial contra las/les/los de abajo) continúan ensanchando sus realidades, enriqueciendo sus debates y propuestas y, lo más importante, aportando un testimonio de viabilidad revolucionaria que insufla esperanza a quien quiera mirar la realidad con ojos transparentes.

 

Por eso vamos a seguir insistiendo en recoger sus aportes. En esta ocasión centrándonos en la experiencia de Rojava y una de sus grandes nuevas aportaciones: el llamado Contrato Social de la Administración Autónoma Democrática de la Región Norte y Este de Siria. Como en otras ocasiones vamos a servirnos para ello de los textos de algunas personas que conocen bien esa realidad, o que la han estudiado. A través de sus textos podremos conocer los pormenores de ese Contrato Social, presentado públicamente a finales de 2023.

 

Nuestras guías van a ser dos textos. El primero, elaborado por la revista Lêgerîn (una plataforma de medios de difusión ideológica en la línea del paradigma de la Modernidad democrática) es el que da título a esta entrada, y del que hemos recogido al principio sus primeros párrafos: Rojava: ¿Un contrato social para la revolución? Construyendo la autonomía democrática en el Norte y Este de Siria. El análisis se centra en explicar el proceso que ha llevado a ello, y cómo ha sido posible a pesar de los continuos bombardeos a los que se somete a la población de Rojava. Ese proceso tiene casi tanta sustancia como el propio texto del Contrato. Pero el análisis va más allá de un simple relato de hechos, y aporta una serie de reflexiones importantes, como recoge en su introducción:

sábado, 12 de octubre de 2024

Propuesta revolucionaria desde Regeneración Libertaria

 


 

En los ambientes libertarios madrileños (principalmente, pero no solo, también en Catalunya, y algo en Galiza) parece que, de alguna forma influenciados por la aparición de la revolución socialista impulsada por el MS, se están dando diversos movimientos e iniciativas que afectan tanto al autodenominado anarquismo social o especifista, como a la conocida como vertiente autónoma. Como hay mucho que recoger y comentar, hoy sólo vamos a hacer referencia (y de forma parcial) a lo relativo a esa vertiente del anarquismo social o especifista que representaría Regeneración Libertaria, intentando recoger el proceso de su constitución.

 

 

 

1. La presentación de Liza, y sus diversos documentos.

 

Así, el primer paso (de los varios que vamos a analizar) parece que se daba en marzo de 2023, cuando se presentaba LIZA, Plataforma Anarquista de Madrid, y lo hacía como una plataforma revolucionaria de socialistas anarquistas. Y lo hacía mediante un texto fundacional, que en sus primeros párrafos aclaraba:

 

Socialistas en su acepción más radical. Aspiramos a un mundo nuevo que solo será posible tras la superación total del capitalismo, en la que las relaciones sociales se basen en la igualdad, la libertad, la autogestión, la cooperación y el internacionalismo.

Revolucionarios porque nuestros objetivos atentan contra los intereses de los privilegiados y poderosos, que siempre han ejercido una resistencia y represión brutal contra cualquier iniciativa emancipadora e igualitaria. Esto implica que nuestra actividad está inscrita en un conflicto constante que se expresará de diferentes formas dependiendo de la coyuntura presente, pero que siempre debe tener como horizonte un proceso revolucionario que sea la puerta a ese mundo nuevo.

Anarquistas porque aspiramos a la disolución total de las relaciones de dominio. Creemos que la consolidación de este objetivo requiere una coherencia estratégica entre nuestros fines y principios con nuestros medios. No rendimos el término libertario contra aquellas propuestas individualistas, egoístas y voraces, ya que entendemos que cualquier política que no es social es antisocial y enemiga de los intereses realmente emancipadores que serán solo posibles cuando todo sea de todos.

Plataformistas porque abogamos por la construcción de una organización estable y consciente, un espacio de unión desde el que podamos construir la conciencia necesaria para orientar nuestra lucha.

 

Al abordar la estrategia afirman que:

 

Nuestra estrategia

Creemos que la posibilidad de llevar a cabo una pugna que logre traspasar los límites del sistema capitalista y establecer las condiciones para una organización social radicalmente diferente, basada en la igualdad y la libertad, requiere de un análisis constante del que extraigamos una orientación a nuestra acción política.

Apostamos por la formación de una organización estable, basada en la unidad política y de acción , ya que creemos firmemente que esta es la única forma de superar los obstáculos y de cambiar la relación de fuerzas.

Apostamos por una estrategia de militancia dual, lo que implica la participación política y activa en dos niveles, desde una plataforma específicamente anarquista nos organizarnos para intervenir en los movimientos de masas.

El entorno especifico, es decir, la plataforma anarquista, pretende ayudar en la construcción de un anarquismo social y político revolucionario fuerte. Para ello es necesario generar un espacio de formación y recuperación de conocimiento, de debate y discusión, de análisis y proyección. Además, requiere de la construcción de lazos con otras formaciones afines, que permitan un crecimiento y colaboración cada vez mayor. Pretendemos crear una alternativa política anarquista para quienes desencantados con otros procesos, o huérfanos de proyectos políticos, terminan por abandonar las luchas o por engrosar iniciativas de otras corrientes.

 

Subrayan también cuestiones como:

 

La intervención en los movimientos de masa persigue la acumulación de fuerza social en manos del pueblo trabajador y las comunidades sociales oprimidas ya que creemos que este es el verdadero sujeto revolucionario

(…) Denunciamos radicalmente la separación entre la esfera política y económica como artificial e interesada y, por tanto, cuando hablamos de autogestión nos referimos a la defensa de una soberanía plena en contra de cualquier forma de dominación.

Somos clasistas porque sabemos que el principal modo de dominación en el sistema capitalista es la explotación económica sustentada en la propiedad privada y la desposesión de los medios de producción y subsistencia de la mayoría por parte de unos pocos. También reconocemos cómo es ta forma de dominación se cruza con constantes ejes de opresión, discriminación y subyugación como el sexo, el género, la raza, la etnia, la orientación sexual, las capacidades físicas, psíquicas y cognitivas y otros factores sobre los que se construyen relaciones de dominación.

(…) Las posturas que rechazan la intervención en la realidad social no solo renuncian a su transformación, sino que refuerzan posturas sectarias que juegan en contra de la posibilidad de fortalecer los procesos de lucha

(…) Los movimientos de vanguardia no van a dejar de existir porque los ignoremos, debemos entender que nuestro deber es estar presente en esos espacios para instalar nuestra alarma antiautoritaria desde la radical democracia directa.

No pretendemos la conversión ideológica de los movimientos populares. No defendemos una estrategia dogmática y por eso nos organizamos junto con los militantes afines en una organización. Creemos en el ejemplo como mejor modo de difusión de nuestro ideal. La construcción de conciencia de clase es un proceso que requiere un cuidado particular.

En nuestra práctica interna tiene que imperar la misma coherencia política.

 

Y junto a todo ello, han presentado también un programa estratégico 2023-2024: construir-la-utopia-programa-estrategico-23-24, que consta de Introducción al programa estratégico; Diagnóstico internacional; Diagnóstico estatal; Diagnóstico local; Ámbitos de intervención, y Construir la Utopía. Hoy no vamos a profundizar en él, pues esta entrada se haría larguísima, y preferimos centrar el texto en otras cuestiones que han ido sucediendo desde entonces.

 

Posteriormente, en julio de 2023, hacían público su Código Ético Militante, que parte de aclarar que:

sábado, 5 de octubre de 2024

Encuentros de Gaztetxes y Gazte asanbladas (19 de octubre en Leitza)

 


 

 

Nos alegra enormemente el saber que los Gaztetxes y Gazte Asanbladas de Euskal Herria van a recuperar el próximo día 19 de octubre en Leitza la sana costumbre de realizar unos encuentros de debate, reflexión y el compartir experiencias y luchas.

 

Así lo anunciaron ya a mediados de junio:

 

Tras meses de reflexión, debate y contactos… ¡Hoy estamos aquí en Leitza para dar a conocer Euskal Herriko Gaztetxe eta Gazte Asanblade Topaketak que celebraremos el 19 de octubre!

Con estos encuentros, nos juntaremos miembros de diferentes pueblos y reflexionaremos sobre la autogestión, las relaciones de poder, la ocupación, la comunicación política o las formas de lucha (entre otras cosas). Proponemos un punto de encuentro para compartir las diferentes situación, los retos o los proyectos locales de cada lugar. Habrá numerosas sesiones de formación, mesas redondas y talleres prácticos, ya que no hay teorías válidas, sin prácticas, ni viceversa.

 

Pero daban cuenta de que decenas de jóvenes de los siete herrialdes, desde hace meses venían trabajando de forma colectiva y abierta en la organización de los Encuentros, y que:

 

el proceso está abierto y nos gustaría contar con la participación del mayor número posible de personas, por lo que también queremos destacar que cualquiera que tenga interés o voluntad de participar en el proceso organizativo encontrará las puertas abiertas, ya que será necesaria la colaboración de todos para sacar adelante estos encuentros.

 

En la misma nota con la que presentaban la iniciativa explicitaban su punto de vista sobre los Gaztetxes y Gazte Asanbladas:

 

Los Gaztetxes y Gazte Asanbladas son espacios compuestos por personas diversas (o pensamos que así deberían serlo), es decir, en los que participan personas con diferentes puntos de vista estratégicos o de diferentes líneas políticas u organizaciones. Así, entendemos que son espacios para la organización de todo aquel joven que esté de acuerdo con la base ideológica y el modelo organizativo de cada Gaztetxe y Gazte Asanblada; para luchar por las diferentes problemáticas locales y crear alternativas colectivas, colectivizar el conocimiento, trabajar la opinión crítica y profundizar en la formación ideológica, promover un modelo de ocio diferente o, desde la solidaridad, la colaboración y la autogestión, soñar con un mundo diferente y empezar a construir un nuevo futuro desde hoy.

 

E introducían un análisis crítico sobre la dinámica general de Gaztetxes y Gazte Asanbladas:

 

En este momento creemos que entre los diferentes Gaztetxes y Gazte Asanbladas nos hemos embarcada en un proceso de atomización y/o polarización, en lugar de aprovechar el potencial de multiplicar fuerzas desde la solidaridad y el apoyo mutuo que sustentan la autogestión; también hemos organizado estos encuentros con el objetivo de dar respuesta a esta situación. Mientras tanto, la ofensiva constante contra los Gaztetxes y Gazte Asanbladas se mantiene, a la vez que se actualizan los diferentes mecanismos de represión (esto también se puede ver de forma notable en el ámbito jurídico). También queremos denunciar los ataques a los Gaztetxes y el acoso policial, jurídico y económico a los miembros de las Gazte Asanbladas, al tiempo que llamamos a responder solidariamente ante la represión.

 

Sobre esta misma cuestión profundizaban algo más dos representantes de la organización de los encuentros en una entrevista en Argia en la segunda quincena de septiembre (traducción nuestra):

 

Es innegable que la situación del movimiento juvenil de Euskal Herria ha tenido influencia en los gaztetxes y gazte asanbladas. Creemos que las discusiones y desacuerdos que se han producido en estos últimos años han reducido la capacidad y el atractivo que los gaztetxes y gazte asanbladas tenían para la transformación

 

Las actividades que se llevarán a cabo durante los Encuentros son:

 

De 9 a 10:30, Recepción

De 10:30 a 11, Ekitaldi de Recepción

A las 11: Taller colectivo: ¿De dónde venimos y a dónde vamos? En este taller se pretende colectivamente“abrir las tripas” de los gaztetxes y gazte asanbladas de Euskal Herria; desde la base de la horizontalidad, el asamblearismo y la autogestión. Se pretende que sea un espacio para intercambiar las experiencias que cada quien ha tenido, y aprender y desaprender de ellas. El objetivo colectivo será crear red, conocerse mutuamente, y apoyarse, protegerse y cuidarse.

14:15 Comida

Entre las 16 y las 17:30 horas, división por bloques para abordar:

·         Mesa Redonda: Autogestión, ocupación y solidaridad: aprendiendo de las experiencias

·         Charla: Contexto, modelos de lucha y represión: ayer, hoy y mañana?

·         Debate: Escena musical vasca: el escenario será gaztetxero o no será.

A las 17:30 nueva división por bloques:

·         Taller: Cerraduras, agua, luz… Y la ley?

·         Charla: Relaciones de poder y espacios seguros

·         Entrevista / Podcast: Comunicación política: qué y cómo comunicamos?

A las 19:30, Movilización

A las 22:00, Conciertos:

Naxker

RTZ Kolektiboa

Las Sexpeares

 

A lo largo del día se mantendrán tres espacios:

Txoko de serigrafía

Exposición del XX aniversario del Gaztetxe de Leitza

Txoko de intercambio de experiencias

 

Por el formulario de inscripción al encuentro se deduce que habrá traducción tanto al francés como al castellano.

 

Hay plazo abierto hasta el 13 de octubre para apuntarse en https://t.co/Iy1TvxOgtE

 

 

Euskal Herriko Gaztetxe eta Gazte Asanbladek Bizitza luzea eta oparoa izan dezatela!!